viernes, 29 de abril de 2011

Video de Ille/Têt - 17 de abril Fiesta de la República

Hemos recibido desde Francia un video de la conmemoración de la Républica emitido en las noticias.

Amigos de la Repùblica,
Aqui un video sobre la fiesta del 17 de abril en Ille/Têt…
El que no entienda el frances tambien comprendera lo grande que fué el acontecimiento…
Un abrazo y un saludo « tercerista »
Jose GONZALEZ


Jeudi 14 avril / Bègles - 80ème anniversaire de... por villedebegles

lunes, 25 de abril de 2011

Manifestación repudio al Embajador de Chile el 26 a las 19 Horas

La "Asoc. De Amistad Hispano Chilena Winnipeg", conjuntamente con la "Asoc. Vileta Parra" convocan a una
 
NUEVA FUNA A ROMERO
Martes, 26 de abril a las 19:00
Lugar:c/ LAGASCA 88, EMBAJADA DE CHILE EN ESPAÑA


El gobierno de Sebastián Piñera ha roto su palabra y cruzado el umbral de la decencia. Ha nombrado como embajador, con el consentimiento del gobierno de España, a quien fuese durante más de un lustro viceministro de Agricultura de Pinochet y público defensor del criminal dictador hasta el final de sus días, Sergio Romero Pizarro.
Hombre comprometido con la violación de los derechos humanos, los crímenes de lesa humanidad y la protección de torturadores. Defendió, siendo senador, a más datos, presidente del senado y vicepresidente del Partido Renovación Nacional, hasta el último momento a Paul Schäfer, nazi director de Colonia Dignidad, uno de los centros de tortura más temidos. para su vergüenza, Schäfer acabaría acusado y condenado por pederasta, demostrándose que en Colonia Dignidad se asesinó, violó e hizo desaparecer a decenas de ciudadanos durante los años negros del pinochetismo. Pero el actual embajador, se vanagloria de ello, diciendo que no oculta su currículum. Se siente protegido por el gobierno chileno y por el gobierno de España. Se jacta de poseer la Orden de Isabel la Católica como seña de su buena relación con el Reino y la Corona. Su hoja de servicios no es bicoca.
En los años de la Unidad Popular fue presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, organización patronal que mantuvo una actitud beligerante contra el gobierno de Salvador Allende. Fue vicepresidente de Radio Nacional de agricultura, emisora que se plegó al golpe y la desestabilización. Su expediente no atisba ni un ápice de cultura democrática. Por el contrario, todas y cada una de sus acciones han ido en sentido contrario. Por ello, su nombramiento, es un insulto a las víctimas y una falta de respeto a todos los chilenos que han luchado por la restauración de la democracia y las libertades.
Sebastián Piñera debe rectificar y el gobierno de España retirarle el plácet. No sería un hecho extraordinario. Los dos embajadores de Chile en Argentina y Brasil se han visto obligados a renunciar por tener las manos manchadas de sangre y los países anfitriones negarles su plácet. Es cuestión de dignidad, memoria histórica y justicia.
Escrito por  (*) Francisco José Pérez Esteban, Secretario de Derechos Humanos y Solidaridad de IU y Marcos Roitman Rosenmann, Sociólogo y profesor de la U. Complutense de Madrid

miércoles, 13 de abril de 2011

Las mujeres, víctimas

Las mujeres, víctimas ( El Periódico de Aragón - 12/04/2011 )

Paul Preston dice que hubo tras la guerra "un plan de exterminio"

Paul Preston dice que hubo tras la guerra "un plan de exterminio" ( El Periódico de Aragón - 12/04/2011 )

Holocausto es una palabra adherida en el imaginario colectivo al exterminio nazi. Sin embargo, el historiador británico Paul Preston no ha dudado en titular El holocausto español a su último libro, en el que repasa los crímenes que se cometieron durante la guerra civil y los primeros años de la dictadura. "Es la palabra que define mejor el sufrimiento que vivieron miles de inocentes en aquellos años", razonó ayer el autor en la presentación del voluminoso tomo (850 páginas) editado por Debate que aspira a ser el vademécum historiográfico de la barbarie que arrasó España entre 1936 y 1945.

En realidad su investigación arranca antes, en 1931, pues el autor ha querido prestar especial atención al origen del odio que puso en marcha aquella violencia. No es Preston de los que piensan que poner el foco sobre ese dolor signifique reabrir heridas. "Toda sociedad necesita conocer su pasado. Si se asume que aquello fue una tragedia para todos, la reconciliación es más fácil", afirma el historiador, quien no por esto cree que haya que confundir las distintas formas de violencia que se desataron en esos años. "La del bando republicano fue más espontánea. En el lado de los rebeldes la violencia estaba institucionalizada", puntualiza.

Para armar este dietario del horror, Preston se ha apoyado en todas las fuentes documentadas que hay sobre aquellos crímenes, muchas de las cuales corresponden al "ejército de historiadores locales" (así los definió) que supieron levantar acta de hechos silenciados por el régimen vencedor o ignorados por los propios corresponsales internacionales que cubrieron la contienda en ambos bandos.

Según su investigación, en la retaguardia republicana fueron asesinadas 50.000 personas y en la del lado rebelde unas 130.000. "Son solo estimaciones", advierte, a diferencia de los 20.000 españoles que, con toda certeza, se sabe que murieron en las cárceles tras la contienda. Preston cree que es inútil, por imposible, entrar en una guerra de cifras. En su opinión, a diferencia de otras confrontaciones civiles, aquí los vencedores no tuvieron voluntad de reconciliación. "Al contrario, había un plan de exterminio. Solo hay que leer los documentos del general Mola, que proponía eliminar a los que no pensaran como ellos", destaca.

¿UN PUEBLO VIOLENTO? Premio Príncipe de Asturias por sus libros de historia de España, Paul Preston lleva trabajando en este último volumen desde 1998, aunque reconoce que sus publicaciones anteriores le allanaron el camino. Esta vez era especial, pues el objeto de su investigación son los crímenes de guerra. Contra quienes sospechan de su mirada, el historiador avisa: "No soy el inglés que viene a decir que los españoles son un pueblo violento, porque no lo pienso".

Carmen Negrín evoca la figura del último jefe de gobierno de la República

La nieta de Juan Negrín participa hoy en Badajoz en un acto en recuerdo de su abuelo en el que se proyectará un film sobre el político

12.04.11 - 00:09 -

martes, 12 de abril de 2011

Historia de la desaparición

RICARD VINYES

Desaparecidos es uno de los resultados del proyecto fotográfico con el que Gervasio Sánchez aborda el mecanismo represivo más hiriente y complejo acontecido tras la Segunda Guerra Mundial: la desaparición forzosa. Su aproximación al tema se exhibe en estos días a través de sendas exposiciones simultáneas producidas en tres instituciones distintas y distantes, el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, La Casa Encendida, en Madrid, y el hermoso edificio del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León. El material es sencillamente bueno, y los paneles que acompañan cada sección son exactos en lo que dicen y diestros en lo que miran. Para colmo, el catálogo es una maravilla útil. Nada de todo eso es frecuente, y aún menos que coincida, enlace y fusione en un solo producto destinado a reconstruir, un poco más, la historia natural de la desaparición forzosa, un fenómeno genuino en el índice de crímenes de Estado.

Si hablamos de ese tipo de crímenes, el Holocausto aparece siempre por la conmoción que provocó. Pero la singularidad del Holocausto no reside en el volumen de atrocidades y muertes, ni en la técnica utilizada, ni en la forma de proceder. Su novedad reside primero en que fue un crimen con una motivación ontológica, pues se trataba de exterminar, en sentido literal y estricto, a personas por las características de su naturaleza “racial” –los judíos, los gitanos y en otra medida los eslavos– independientemente de su credo político. La presencia y destrucción de otros perseguidos y cautivos no daba sentido al Läger, el exterminio no se había preparado para ellos, aunque ellos murieran en las mismas condiciones que los judíos y con el mismo trato y sufrimiento. La segunda característica del Holocausto fue, como nos contó Hannah Arendt, la tremenda divergencia entre la atrocidad de los crímenes y la normalidad con la que estos se producían, una divergencia que ha dejado instalado para siempre el estremecimiento y la perplejidad en el patrimonio humano.

Cuando parecía que todo estaba explorado a propósito de los crímenes de Estado, la desaparición forzosa presentó una muerte nueva y sin antecedente. Ya no se trataba de la represión tradicional –antigua, brutal y continua– sobre los dirigentes de los movimientos sociales, sino del exterminio de individuos considerados no funcionales –no aptos– para el sistema a causa de sus opciones políticas, esa era la diferencia con el Holocausto, la novedad. La desaparición forzosa desquició la concepción de la muerte que tienen la mayoría de culturas, pues al no ser ni vida ni muerte, la desaparición hizo inoperantes los marcos sociales básicos para la evocación: rompió el tiempo, el espacio y el lenguaje.

En la línea del tiempo, la muerte quedaba en suspenso y desaparecía la distinción entre pasado y presente –en realidad desaparecía el tiempo en sí mismo– generando círculos y ciclos de angustia y expectativa sin ningún límite. Era de suponer que el desaparecido estaba prisionero, pero en dónde, en qué espacio, no había ninguna posibilidad de construir una representación espacial del lugar en el que podía encontrarse cautivo, ni en qué condiciones se hallaba. El terror no procedía de la magnitud del crimen, sino de su indeterminación. El desconcierto y el pánico generados y expandidos por esta situación provocaron huecos en el lenguaje y en la transmisión de lo que había sucedido al limitar lo que podía ser contado a otros sobre el ausente y el porqué de su ausencia. Entre los afectados, todo eso obstruyó la transmisión de la historia familiar y del conocimiento en general, aunque este último es un tema largo y denso que debe ser tratado sin estropear la complejidad que contiene.

Para la desaparición se instituyeron áreas especiales escondidas a la mirada, centros clandestinos de detención donde todo era posible, incluido el final habitual: la muerte y la desaparición posterior del cuerpo en los espacios infinitos del océano y el desierto. No se trataba de una muerte en privado, sino de una muerte sin identidad, por lo que el centro clandestino no era sólo un espacio institucional de vulneración y muerte, sino de organización del olvido porque la muerte indeterminada y anónima confirmaba la inexistencia del ciudadano, era el modelo de perfección criminal soñado. Y, sin embargo, se partió el sueño, más que por la acción de la memoria, por la apelación e indagación permanente de una parte de los afectados y de esos sectores de la sociedad que se niegan a aceptar lo que es inaceptable.

Gervasio Sánchez muestra en su retrato la transversalidad de la desaparición, de este a oeste y de norte a sur, ofreciendo una información que el tiempo y el conocimiento deberán contribuir a clasificar y ordenar para impedir que una generalización del tema, inconsistente pero protegida por el dolor que causa esa forma de muerte, enturbie la capacidad para comprender el fenómeno de la desaparición forzosa. Al fin y al cabo resulta poco adecuado ubicar las fosas de la Guerra Civil española en el fenómeno de la desapa-
rición forzosa. El promotor no fue el Estado, sino militares rebeldes, fascistas, eclesiásticos y militantes de derechas nublados de odio y orgullo de clase que precisamente luchaban y mataban para limpiar y construir un Estado nuevo porque aún no lo tenían. Por lo demás, nunca escondieron la fuerza del terror que practicaban en el momento de las acciones; al contrario, alardearon de su propia violencia. Y además se produjo en el marco de una guerra convencional y civil. Pero sí es cierta una coincidencia, el daño causado es irreparable en todos, y por tanto imperdonable.

Ricard Vinyes es historiador
Ilustración de Mikel Casal

Público

lunes, 4 de abril de 2011

Homenaje a la lucha de las Mujeres

La Asociación de Amistad Hispano-Chilena Winnipeg, invita a sus socios y amigos, a participar en un Acto de Homenaje a las Mujeres, en la lucha por los derechos políticos, sociales y  en la defensa de los Derechos Humanos en España y América latina.

Proyectaremos un corto- documental sobre las detenidas-desaparecidas durante la dictadura facista en Chile.

Contaremos con la  participación de dos destacadas personalidades femeninas españolas:

Henar Corbi; Socióloga, colaboradora de varias ONG, ha desempeñado diversos cargos públicos y de representación política, fue Diputada del PSOE en la Asamblea de Madrid, Asesora de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia, integrante del Movimiento por la Paz, Directora del Area de Holocausto de la Casa Sefarad del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.

Laura Arroyo; Socióloga, Dirigente sindical de dilatada trayectoria, integrante de la Ejecutiva Confederal de Comisiones Obreras (CCOO), Directora del Centro de Estudios, Investigación e Historia de Mujeres "8 de marzo" de la Fundación 1.º de Mayo.


Les esperamos el próximo viernes 8 de abril a las 19 horas en el local del Injuve, calle José Ortega y Gasset, 71

Metro: Lista (linea 4) salida José Ortega y Gasset; Manuel Becerra (lineas 2 y 6) y Diego de León (linea 5) salida Juan Bravo.

Un saludo fraternal
Asociación Winnipeg.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Hijas del general Prats demandan al Estado chileno por 15 millones de dólares

30 DE MARZO DE 2011


"Quedamos huérfanas y mutiladas afectivamente para siempre. A nuestros asesinados padres se les privó del derecho de ejercer como abuelos de nuestros hijos y a estos últimos del privilegio que por regla general todo nieto tiene", señala la demanda civil de Sofía, Angélica y Cecilia Prats Cuthbert.





Las tres hijas del general Carlos Prats, asesinado junto a su esposa, Sofía Cuthbert, en 1974 en Buenos Aires por la policía secreta de Augusto Pinochet, demandaron este miércoles al Estado chileno y a los autores por quince millones de dólares, informaron fuentes del caso.
Se trata de una demanda solidaria, que se tramita en la justicia civil e incluye a los condenados por el doble crimen y al Estado, explicó a Efe el abogado Luciano Fouilloux, que patrocina la demanda.
Antecesor de Pinochet en la jefatura del Ejército y contrario al golpe militar de 1973, Prats se exilió en Buenos Aires, donde el 30 de septiembre de 1974 murió junto a su esposa por la explosión de una bomba instalada en su automóvil.
El 18 de julio del año pasado, en un fallo definitivo, la Corte Suprema condenó a 17 años por homicidio calificado, más otros tres años y un día por asociación ilícita a los dos máximos responsables de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), el general retirado Manuel Contreras y el ex brigadier Pedro Espinoza.
La resolución rebajó los fallos de primera y segunda instancia,que habían condenado a ambos a dos cadenas perpetuas por los homicidios más otros 20 años por asociación ilícita.
Además el general retirado Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, el ex brigadier José Zara y los coroneles Cristoph Willeke y Juan Morales Salgado fueron condenados a quince años y un día de prisión por los homicidios y cien días por asociación ilícita.
Todos ellos encuentran en prisión por otras condenas vinculadas a la violación de derechos humanos durante la dictadura.
La escritora Mariana Callejas, que según el expediente fue quien activó el control remoto que hizo explotar la bomba, fue condenada a cinco años de prisión que cumple en régimen de libertad vigilada.
Por su parte, el civil Jorge Iturriaga Neumann, hermano de Raúl, y el ex suboficial Reginaldo Valdés Alarcón deben cumplir, también en libertad vigilada, cinco años de prisión y 541 días de presidio menor, respectivamente, como cómplices.
“Quedamos huérfanas y mutiladas afectivamente para siempre. A nuestros asesinados padres se les privó del derecho de ejercer como abuelos de nuestros hijos y a estos últimos del privilegio que por regla general todo nieto tiene”, señala la demanda civil de Sofía, Angélica y Cecilia Prats Cuthbert.
Para el abogado Fouilloux, sería interesante que el Consejo de Defensa del Estado (CDE) “considerara en su mérito el daño ocasionado por agentes del propio Estado en un acto de esta magnitud”.
La demanda, añadió, supone para las hijas “cerrar el círculo del asesinato de sus padres, en el marco de un juicio civil en función de la calidad de funcionarios públicos que tenían los autores”.
Recordó que Contreras y toda la cúpula de la DINA contaron “con apoyo estatal, logístico, monetario, operativo y bajo las instrucciones políticas de quienes administraban el Estado en aquel entonces”, concluyó.


viernes, 25 de marzo de 2011

Actos 80 Conmemoración II República en Madrid

80 Aniversario de la Proclamación de la II República Española,

Sábado 9 abril
Agrupación Ateneísta Juan Negrín,
en colaboración con la Plataforma Estatal de Ciudadanos por la República y la asociación Unidad Cívica por la República (UCR).
Intervienen:
Paulino García Partida,
Pedro García Bilbao,
Ludivina García Arias y
Miguel Pastrana.
Salón de Actos.
12.30 horas.
C/ Prado, 21
28014 Madrid

http://www.ateneodemadrid.com/index.php/esl/Agenda/Actividades/Acto-publico-ante-el-80-Aniversario-de-la-Proclamacion-de-la-II-Republica-Espanola-y-brindis-por-La-Tercera
Plano para llegar:
http://maps.google.es/maps/place?oe=utf-8&rls=org.mozilla:es-ES:official&client=firefox-a&um=1&ie=UTF-8&q=Ateneo+de+Madrid&fb=1&gl=es&hq=Ateneo&hnear=Madrid&cid=4126589469795577749

Asociación de familiares y amigos de 
víctimas del franquismo en Madrid
Homenaje anual  a las víctimas de la represión franquista en Madrid
sábado 16 de abril
12:00
Tapia del Cementerio del Este de Madrid.
Cementerio de la Almudena
http://www.memoriaylibertad.org/


Plano de acceso al Cementerio de la Almudena
EMT LÍNEA. 110 PZA.M.BECERRA-ALMUDENA-ELIPA. 210 PZA.M.BECERRA-ALMUDENA-ELIPA. 113 MENDEZ ALVARO-BARRIO QUINTANA
Plano de acceso a la Fundación Julián BesteiroMetro: Líneas: 7 Parque de Las Avenidas; 6,4 y 5 Diego de León
2 y 5 Ventas. Autobuses EMT 43 y 48

Asociación de Descendientes del Exilio Español
tel +34 913085394 (tardes)

miércoles, 23 de marzo de 2011

TRIBUNA: ARIEL DORFMAN - Obama y el dolor de Chile

ARIEL DORFMAN 19/03/2011

Cuando Barack Obama desembarque en Chile el próximo lunes en una visita de 24 horas, algo crucial va a faltar en su agenda. Habrá mariscos suculentos y discursos que elogien la prosperidad de Chile, acuerdos bilaterales y encuentros con los poderosos y los pomposos, pero no hay planes, sin duda, de que el presidente de Estados Unidos tome contacto con lo que fue la experiencia fundamental de la reciente historia chilena, el trauma que el pueblo de mi país padeció durante los casi 17 años del régimen del general Augusto Pinochet.

Y, sin embargo, no sería imposible que Obama se asomara a una pequeña muestra de lo que fue la aflicción de Chile. A escasas cuadras del Palacio Presidencial de La Moneda, donde ha de ser agasajado por Sebastián Piñera, 120 investigadores se dedican asiduamente a recoger una lista definitiva de las víctimas de Pinochet para que se les pueda hacer alguna forma de reparación. Este es el tercer intento, desde que terminó la dictadura en 1990, de afrontar las pérdidas masivas que ocasionó. Dos comisiones establecidas oficialmente ya habían escrutado una inmensa cantidad de casos de tortura, ejecuciones y prisión política, pero se fue haciendo claro, según pasaban los años, que innumerables abusos de derechos humanos seguían sin identificarse. Y, de hecho, la indagación corriente ha recibido 33.000 solicitudes adicionales, horrores que todavía no habían sido registrados.

Aunque Obama no tiene derecho a leer ninguno de los informes confidenciales acerca de aquellos casos, unos minutos robados de su estricto calendario para hablar con algunos de los hombres y mujeres que llevan a cabo las pesquisas le informarían más sobre la escondida agonía de Chile que mil libros y reportajes.

Podría, por ejemplo, conversar con una investigadora llamada Tamara. El 11 de septiembre de 1973, el día en que Salvador Allende fue derrocado, el padre de Tamara, uno de los guardaespaldas de Allende, fue detenido, sin que jamás se supiera su paradero ulterior. Yo trabajaba en La Moneda en la época de la asonada militar y salvé la vida debido a una cadena de coincidencias milagrosas, pero el padre de Tamara no fue tan afortunado, como no lo fueron varios buenos amigos míos, cuyos cuerpos todavía están sin sepultura.

O podría Obama auscultar los ojos de un abogado que conozco, al que secuestraron una tarde y que fue torturado durante semanas antes de que lo dejaran una noche en una calle desconocida tan lejos de su hogar que fue inmediatamente arrestado de nuevo por romper el toque de queda. O por ahí Obama podría conversar con una antropóloga que tuvo que mar-charse al exilio durante 14 años, perdiendo su país, su profesión, su idioma, y cuyo retorno a Chile fue tan angustioso como el destierro original, puesto que sus hijos, a raíz de la prolongada ausencia del país donde nacieron, habían decidido permanecer en el extranjero, lo que significa que esa familia estará para siempre escindida.

O si el presidente Obama se siente más cómodo conociendo lugares en vez de seres humanos de carne y hueso, podría familiarizarse con Villa Grimaldi, una casa de tormentos donde ahora se yergue un centro para la paz, o ceder 10 minutos para visitar el Museo de la Memoria donde hay exhibiciones que denuncian el terrible pasado de Chile.

Una razón por la cual tiene sentido que Obama haga todo lo posible por vislumbrar, aunque fuera a través de un vidrio oscuro, nuestra vasta y devastadora pena, es que los norteamericanos fueron, en gran parte, responsables de aquella tragedia. Washington ayudó, alentó y financió la caída del Gobierno democráticamente elegido de Allende y la trayectoria dictatorial de Pinochet.

En un momento en que la revuelta en Egipto, como en tantos otros países que se sacuden el yugo autoritario, le recuerda al mundo las consecuencias de sostener a regímenes brutales, sería aleccionador para un presidente tan inteligente y compasivo como Obama ver, de cerca y en forma personal, algunos de los hombres y mujeres que han sido destruidos por esa política.

Y Chile también ofrece un ejemplo de lo difícil que es confrontar los crímenes contra la humanidad, cuán difícil y también cuán necesario. En mi país hemos aprendido que si nuestra comunidad, nuestro pueblo entero, no mira de frente el pasado aterrador y arrastra hasta la luz su pesadumbre, si los responsables no reciben castigo, corremos el riesgo de que se corrompa nuestra alma misma.

Es una lección que Obama y sus compatriotas deberían imponerse. Dos años después de su investidura, Guantánamo sigue abierta y no hay señal de que se proponga un enjuiciamiento de las violaciones de los derechos humanos bajo la Administración de Bush ni tampoco una insinuación de que se les pediría perdón a las víctimas. Una comisión norteamericana que tome como modelo la que se ha establecido en Santiago podría constituir un primer paso hacia un ajuste de cuentas que, como bien sabemos los chilenos, no debería postergarse en forma indefinida.

Por importante que fuera esa experiencia para Obama, hay otra que sería aún más significativa. Esa noche va a cenar en el mismo Palacio Presidencial donde murió hace muchos años Salvador Allende, en defensa del derecho de su pueblo a elegir su propio destino. Allende está enterrado en un cementerio no muy lejos de donde la élite del país va a estar brindando por la amistad eterna entre Chile y Estados Unidos. En 1965, durante un viaje notable a Chile, Bobby Kennedy se salió del escrupuloso protocolo que se le había armado y se encontró con mineros expoliados y estudiantes universitarios hostiles y se sumergió en los problemas del país para conocerlos, para preguntarse cómo llegar a su resolución. ¿Y si Obama decidiera seguir el ejemplo de Kennedy -su ídolo, Bobby Kennedy- y se saliera del guión para hacer algo sin precedentes como una visita a la tumba de Allende? ¿Si muy simplemente se parase en ese lugar, estuviese de pie ante los restos de quien fue, como él, un presidente elegido por su pueblo, si le dedicara un par de minutos solitarios?

No sería imprescindible que pidiera perdón o expresara remordimiento por la intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de Chile ni por haber sostenido a Pinochet durante tanto tiempo. Bastaría ese gesto sencillo. Ese homenaje a un presidente que entregó su vida luchando por la democracia y la justicia social mandaría un mensaje a América Latina, y de hecho a todo el planeta, que sería más elocuente que 50 discursos retóricos. Sería una señal de que quizás de veras sea posible una nueva era en las relaciones entre Estados Unidos y sus vecinos al sur del Río Bravo, de que el pasado tan amargo e injusto nunca más ha de volver, nunca, nunca más.

El País

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martes, 15 de marzo de 2011

INVITACION








La Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas se complace en invitarle al acto

La memoria, una razón cordial: Protasio Montalvo.

El acto contará con la presencia de:

D. Benjamín Prado. Escritor.
D. Rogelio Blanco. Director General del Libro, Archivos y Bibliotecas.
Dña. Isabel Pérez Montalvo. Nieta de Protasio Montalvo (“el último topo español”).

FECHA: 17 de marzo, jueves, a las 18,30 horas.

LUGAR: Archivo Histórico Nacional. C/ Serrano, nº 115. Salón de actos.





viernes, 4 de marzo de 2011

La Embajada chilena tacha de "falsas" las acusaciones hechas por IU y BNG contra el embajador

El BNG el reprocha su pasado 'pinochetista' e IU denuncia actividades "poco claras" de su familia

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Embajada de Chile en Madrid ha negado las acusaciones vertidas contra el jefe de la legación diplomática, Sergio Romero Pizarro, en las últimas semanas tanto por Izquierda Unida como por el BNG por su vinculación con el régimen de Augusto Pinochet.

Fuentes de la Embajada han señalado a Europa Press que estas acusaciones son "en su contenido de una falsedad absoluta", si bien no quisieron entrar en mayores precisiones. La polémica se ha producido en vísperas de la visita que inicia este lunes a Madrid el presidente chileno, Sebastián Piñera.

La semana pasada el diputado de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, había pedido explicaciones al Gobierno por el embajador de Chile en España, sumándose así a la petición realizada semanas antes por el BNG, que había solicitado que se le retirara el plácet por su vinculación con el régimen de Pinochet.

En una iniciativa registrada en el Congreso y recogida por Europa Press, el portavoz parlamentario del BNG, Francisco Jorquera, recordó que el embajador chileno fue subsecretario de Agricultura durante la dictadura, entre otros "importantes puestos" ocupados en el régimen, y años después hizo una "encendida defensa" de Pinochet cuando el dictador fue detenido en Londres a instancias de la Justicia española. "Fue fiel al dictador hasta su muerte", sostiene el BNG.

Según sus datos, Romero Pizarro se opuso a cualquier intento de esclarecer las desapariciones, asesinatos y abusos, y siendo senador siguió "defendiendo los organismos represivos y torturadores del régimen dictatorial".

"Su currículum nada tiene que ver con el compromiso democrático ni con el respeto por las libertades y los derechos humanos, algo que el Gobierno debería tener presente en aras al respeto a los miles de chilenos que sufrieron la represión, la tortura o fueron víctimas de una dura dictadura", censura Jorquera.

ACUSACIÓN DE IU

Por su parte, Llamazares apuntó que al "amplio pasado pinochetista" del embajador se unen nuevos motivos para pedir su relevo, especialmente por actividades "muy poco claras" de sus familiares directos y la presencia en la embajada de personas vinculadas con los servicios de inteligencia naval del régimen.

Una de esas personas, según Llamazares, es el reservista de la marina chilena Cristián Pizarro Allard que ocupaba el cargo de agregado Cultural de Chile en España y sobre quien pesan indicios de corrupción en su país en relación con diversos contratos con la propia marina chilena, lo que le llevó a renunciar el pasado 28 de enero.

El diputado de IU pide saber si el Gobierno ha investigado "otro tipo de negociaciones prohibidas" a diplomáticos acreditados ante España por parte de miembros de la embajada de Chile en nuestro país o de sus familiares directos.

"¿Se han investigado o detectado negociaciones prohibidas por parte de familiares directos del embajador chileno en España durante el último año? --interroga--. ¿Tiene el Gobierno constancia de que familiares directos del Embajador Romero han obtenido la representación para Chile de empresas españolas durante el periodo en que dicho embajador se encuentra acreditado en España? ¿Las actividades empresariales del hijo del embajador tienen alguna relación directa con las misiones empresariales españolas que han visitado Chile en los últimos meses?".

En ese contexto, Llamazares pregunta si parte de estas actividades se han pretendido canalizar a través de la denominada Fundación España-Chile y en qué medida participa el Gobierno de esa creación o tiene control sobre las auténticas fuentes de financiación de la misma. "¿Sabe el ejecutivo si este tipo de actividades amparadas bajo el manto de la representación diplomática chilena pueden afectar al conjunto de las inversiones españolas en Chile?", concluye.

ep latam

domingo, 27 de febrero de 2011

patricio guzmán director de cine "En Chile hay un pacto de silencio entre los militares y los gobernantes para no hablar más de los desaparecidos"

El director chileno llegó a Pamplona desde Nueva York para presentar 'Nostalgia de la luz', documental en el que vuelve a hablar de la memoria histórica desde una perspectiva nueva, la que le regaló el desierto de Atacama "una puerta hacia el pasado en un país que no trabaja su pasado"
ana oliveira lizarribar - Domingo, 27 de Febrero de 2011


Pamplona. Vuelve a Pamplona, donde en 2002 presentó "El Caso Pinochet" dentro del Festival de Creación Audiovisual de Navarra, hoy reconvertido en Punto de Vista, ¿qué sabe de este certamen?
Es un ejemplo de festival porque el equipo de programación es muy selectivo. No es una montaña de películas, sino obras muy buscadas y eso para el público de Pamplona es un regalo. Hay pocas capitales de provincia que tengan un festival tan bueno. Hay un montón de festivales de documental en los que el rigor escasea, y en este precisamente abunda.

Este año ha presentado "Nostalgia de la luz", su trabajo más reciente. ¿Qué supone esta película dentro de su trayectoria como cineasta de la memoria?
Es una renovación. Encontré una manera completamente distinta de hablar de lo mismo. Como creador, uno siempre está buscando renovarse, no quedarse en un estereotipo. Yo pienso que cada tema llama a un estilo. No eres tú el que lo eliges, sino el tema que has escogido. En el caso de Salvador Allende, era un retrato íntimo y muy personal que no te permitía ir demasiado lejos en el estilo porque lo importante era el personaje. En el caso de Nostalgia, el desierto es tan amplio, tan rico, tan espectacular, que necesariamente empiezas a tropezar con las metáforas, la poesía, el cosmos...

¿Fue duro el rodaje en el desierto de Atacama?
Es un territorio increíble. Desde luego, tuvimos que tomar precauciones, éramos solo cuatro personas y llevábamos un coche grande y preparado, en el que hay que llevar gasolina extra, parches para los neumáticos... Allí no hay cobertura teléfonica. Lo interesante es que te puedes salir del camino y meterte por otras rutas en solitario, pero si pasa algo y te pilla la noche, con el frío tremendo que hace...

Pero también sería un rodaje hermoso.
Fue enormemente agradable. La directora de fotografía entró en el tema desde el principio y me ayudó muchísimo; mi ayudante de dirección fue una maravilla, y el ingeniero de sonido, un artista. Estábamos los cuatro en el desierto y en Santiago había una persona que nos hacía las labores logísticas: hoteles, permisos, etcétera. Lo más difícil fue conseguir los permisos para grabar dentro de los observatorios. Rodamos en todos los que hay allá, pero fue difícil porque cada uno está gestionado por una institución diferente, americanas, europeas... Todas las gestiones las hizo la productora en Chile, o mi propia mujer. Ella es quien realmente se encargó de la producción, porque nadie nos ayudó.

¿No recibieron ningún tipo de respaldo económico?
¡No! Todos los canales a los que la presentamos, rechazaron la película. Insólito. Acudimos a canales como Arte, Canal +, France 2, France 3, Planète, Histoire, Icon, PBS... Televisiones de Holanda, Bélgica, Austria, Suiza... ¡Hasta quince canales de televisión! Los programadores no se arriesgan. Si llegas con una película de ballenas, te dicen que sí, pero si vas con una película como ésta, que es una reflexión filosófica, cósmica, sobre la memoria histórica, te miran como si fueras un marciano.

¿Incluso teniendo la trayectoria que usted tiene?
De nada sirve que mis películas estén en DVD en muchos sitios ni que con Salvador Allende saliésemos con 35 copias ni que haya estado siete veces en Cannes. Nada vale, no arriesgan. Los programadores atraviesan por una profunda crisis, porque por más que pongan reality shows, docudramas acartonados y películas de acción, las teles siguen bajando mientras internet sube. No saben qué hacer y lo más perjudicados somos los autores. Recuerdo que el director de adquisiciones cinematográficas de un canal nos dijo que Nostalgia no era para los cines, y resulta que ya ha hecho 55.000 espectadores, sigue en tres cines de París y ya estamos en la 17ª semana. Además, hay catorce copias en Alemania y otras seis en Suiza y Bélgica; el 15 de marzo se estrenará en un cine muy prestigioso de Nueva York y después se distribuirá en la misma red en Los Ángeles, Chicago, etcétera.

En la película funde tres mundos, el de la astronomía, el de la arqueología y el de las mujeres de Calama que siguen buscando a sus desaparecidos en el desierto. Todos ellos trabajan con información del pasado, más o menos reciente. ¿Qué importancia tiene el pasado para la vida?
Tal como dice en la película Gaspar, el astrónomo, el presente es una línea efímera que se borra soplándola. Es tan frágil... Precisamente, se puede decir que esta entrevista ya ha pasado. En astronomía, lo que ven a través de los telescopios está a millones de años luz y en estas mujeres, estaríamos hablando de que llevan 28 años de su vida buscando. Por lo tanto, el desierto de Atacama es un gran país, un gran espacio del pasado. Hay un montón de capas, la de las mujeres que buscan, la de los desaparecidos, los mineros del siglo XIX, los restos de los pueblos indígenas, las momias, los exploradores europeos que se perdieron, los conquistadores españoles que bajaron desde Cuzco y que seguramente murieron por cientos... Está todo eso y allí nada se descompone, el aire es tan seco que todo permanece para siempre. Es muy impresionante ver que los cuerpos de los desaparecidos conservan la piel y la ropa
.
Y, sin embargo, qué gran paradoja que tanto los astrónomos como los arqueólogos reciban apoyo y financiación institucional y esas mujeres, que buscan a sus seres queridos, están solas, arrinconadas. Parece que importe más el pasado remoto que la historia reciente.
Estas mujeres están completamente solas. No las apoya ningún diputado, ningún senador, nadie. En la actualidad, en Chile se ha juzgado el 40% de los casos de violaciones de los derechos humanos, pero aún falta el 60% restante. Y, además, ese 40% no ha salido adelante por la clase política, sino por el empeño y trabajo de los familiares, los periodistas honestos, los jueces honestos, las ONGs y los sectores civiles en general. Ellos lo consiguieron, fueron constantes y se plantaron una y otra vez con pancartas ante los tribunales, no los políticos, que no hicieron nada. Esto indica que hay un pacto de silencio entre los militares y los gobernantes, que no quieren que se hable más del tema, les incomoda.

Les molesta, como dice en el documental Violeta Berrios, una de las mujeres de Calama.
Sí. Ella dice que les tratan como si tuvieran lepra. Me quedé helado cuando lo dijo, y tiene toda la razón. Son incómodas para el alcalde, para la Cámara de Diputados, para el Gobierno, para la Corte Suprema, para la ley. Todos están esperando a que esas mujeres mueran. Pero se equivocan, porque sus hijos van a seguir con la búsqueda. Además, ahora hay una nueva generación de historiadores que está escribiendo la historia de Chile de otra manera, y mucha juventud, que insiste en saber lo que pasó. Hay un sector no muy grande, pero muy fuerte que exige una herencia. Ahí están también las películas, La batalla de Chile no se puede borrar, y hay una serie de realizadores jóvenes y no tan jóvenes que están tocando esos temas.

En "Nostalgia de la luz" también aparece una pareja, el arquitecto Miguel Lawner, que estuvo en el campo de concentración de Chacabuco y en otros dos centros de detención, y su mujer, Anita, que no recuerda nada a causa del Alzheimer. ¿Qué excusa tiene Chile para evitar el recuerdo?
Buena pregunta. Creo que no hay voluntad política, somos capaces de mirar miles de años atrás y no de analizar el golpe que ocurrió hace 30 años. Es tremendamente paradójico. Recuerdo que hace poco compré más de cuarenta libros de texto de primaria, secundaria y universitarios y la mayor parte de ellos no narra los pormenores de la dictadura y, por supuesto, por Allende pasan rápido. Y resulta que también compré en Alemania y en Francia dos guías turísticas que hablan más de lo sucedido. Sobre todo, hablan más claramente, porque se refieren a aquellos años como a los de la dictadura militar, cuando en los libros de texto hablan de gobierno militar.

En España también se está dando esa dicotomía entre la gente que no quiere hablar más de la guerra civil y la posguerra y quienes no pueden dejar de hacerlo porque, entre otras cosas, aún no saben dónde están sus desaparecidos.
Como dice el arqueólogo Lautaro Núñez en la película, es imposible olvidar a nuestros muertos. El caso de España se parece un poco al de Chile. Y es un drama, porque la memoria no es un concepto intelectual solamente, influye en la vida cultura, económica... La memoria dinamiza la vida de un país. Si Alemania no hubiera ajustado las cuentas como lo hizo, no sería hoy en día una potencia económica, sería un país lleno de tumores, de manchas. Allí incluso la ley castiga el negacionismo; si esto pasase en Chile, habría gente en la cárcel. Por ejemplo, El Mercurio, el principal periódico chileno, negó que hubieran existido las torturas y llegó a afirmar que los desaparecidos eran fruto de enfrentamientos dentro de la izquierda. Pero poco a poco, las cosas fueron saliendo a flote; así hasta que Pinochet fue detenido en Londres y no se pudieron ocultar los testimonios que llegaban desde allí.

Precisamente, en la otra ocasión que visitó Pamplona presentó "El Caso Pinochet", un caso que inició Baltasar Garzón. ¿Qué sintió al ver lo que le ha pasado al juez en los últimos tiempos?
Sentí una gran frustración, pensé cómo era posible que este hombre fuera expulsado del poder judicial y, en cierto modo, de España, por haberse atrevido a aclarar algunos temas difíciles como las dictaduras chilena y argentina y los miles de asesinatos de la guerra civil. Lo sucedido con Garzón perjudicó la imagen de España en el mundo, fue un grave traspié, pero se corregirá con el tiempo porque creo Garzón creó escuela y el día de mañana habrá gente que hoy es muy joven y que seguirá el ejemplo del juez.
Y hasta para ellos es paradójico, porque por esa actitud, han entrado un montón de sectas en el país. Eso les ha pasado por no estar al lado de su pueblo.

Punto de Vista programó "Nostalgia de la luz" el 23-F, ¿qué recuerdos tiene de aquel día?
Me encanta que la hayan programado ese día. Yo estaba en Madrid y recuerdo que lo vivimos con mucha angustia. Estuvimos pegados a la televisión hasta la aparición del Rey. Todos los chilenos comenzamos a llamarnos, porque si el golpe se consumaba, había que irse a otro país. Recuerdo que dos o tres días antes habíamos pasado La batalla de Chile en 16 mm en un local de un barrio con las puertas abiertas, de manera que estábamos todos fichadísimos. De hecho, sé que existe un fichero con mi nombre y fotos mías.
¿Fue aquel intento de golpe de Estado una señal de que la democracia siempre debe estar alerta?
Sí, debe estarlo y con el ojo puesto en el ejército, aunque ha sido impresionante ver cómo el ejército egipcio decidió no tirar a la multitud. Es un paso histórico y una demostración de que el pueblo árabe está maduro para ser considerado como un pueblo más y para no estar bajo el mando de estos dictadores de tercera clase apoyados por toda Europa y Estados Unidos supuestamente para impedir que el islamismo suba, como si todos los musulmanes fueran radicales.

Podría pasar que esas dictaduras fueran derrocadas una a una como sucedió en Latinoamérica.
Ojalá, y algo así pasó también en África, aunque ahí el proceso degeneró bastante. Pero yo espero que en Magreb las cosas salgan bien. El año pasado estuve en un teatro de Siria mostrando La batalla de Chile y estaba lleno, sobre todo de jóvenes. Esos países tienen sociedades que bullen, aunque no queramos enterarnos.

Al fin y al cabo, todos queremos lo mismo, ser libres, tener memoria... Igual que todos miramos las estrellas del mismo modo.
En el desierto de Atacama descubres que la galaxia es parte de nuestro mundo y que todo lo que pasa en ella nos concierne. Es nuestro barrio cósmico y es bonito tener ese punto de vista global.

noticiasdenavarra.com

Niños robados del franquismo

MONTSE ARMENGOU
Periodista y directora de documentales históricos

Cuando en 2002 estrenamos Los niños perdidos del franquismo la sociedad española se estremeció al ver que el robo de niños que habíamos llorado en el contexto de la dictadura argentina también se había producido en España. Gracias a la investigación que realicé con Ricard Belis (con la asesoría histórica de Ricard Vinyes), desvelamos uno de los pasajes más siniestros de la dictadura franquista, esa que algunos se empeñan en vendernos como light y superada por el hada buena y amnésica de la Transición.
En nuestra última investigación, el documental ¡Devolvedme a mi hijo!, hemos visto cómo los robos de niños continuaron durante la dictadura y los primeros años de la democracia. El perfil ha cambiado y la instrumentalización de la represión también. El objetivo será ahora las madres solteras y el objeto codiciado esos hijos que muchas de ellas no tuvieron más remedio que dar en adopción, atrapadas en un contexto moral, social y político que hacía impensable una maternidad en solitario. Eran unas “pecadoras” y su hijo un objeto que iría a parar a familias “como Dios manda”. A pesar de ello, fueron muchas las mujeres que tuvieron la valentía de querer quedarse con su hijos. De nada sirvieron sus ruegos; su hijo ya había sido adjudicado.
Lo que empezó siendo una terrible represión política se convirtió en una represión moral y un negocio revestido de caridad que terminó como simple tráfico de bebés. Son muchos los padres a los que se les comunicó que su hijo había muerto en el parto. Si insistían, se les enseñaba un bebé congelado, siempre el mismo, que posteriormente será reconocido por más parejas. No existe la historia clínica, el niño no está inscrito en el registro, no hay certificado en el cementerio. ¿Donde está ese niño?
Nuevamente la justicia española ha hecho gala de lo contrario y el fiscal general del Estado no ha aceptado la demanda conjunta de los afectados, como antes tampoco lo aceptó la Audiencia Nacional. Aunque un fiscal especial coordinará la investigación –un logro al que no es ajeno la insistencia de los afectados y el estreno del documental–, entre las víctimas hay desazón y también desunión. Incluso hay algunos que se han querido desvincular de eso tan feo y peligroso que se llama “memoria histórica”. Así lo han exhibido en unos carteles que, a falta de poder poner rostro a ese desaparecido, decía: “No somos memoria histórica”. Algunos afectados, en su dolor y desconocimiento, dicen que su hijo fue robado después de la muerte del dictador, en plena democracia, como si el dato cronológico significara la liquidación automática de unas estructuras que precisamente fueron las que propiciaron esos robos. Uno de esos instrumentos que perduró hasta el año 1999 fue el llamado parto anónimo, que permitía a las madres ocultar su identidad al dar a luz. Lo que debía proteger la intimidad de esa madre terminó siendo la puerta de muchas apropiaciones. La madre nunca podría reclamar a su hijo, el hijo nunca tendría una pista de quién era su madre biológica. A menudo la jugada se completaba con una inscripción falsa: la madre adoptiva constaba como madre biológica.
El franquismo sigue venciendo y cuando las víctimas se desvinculan de la dictadura se expresa una doble tragedia: no entendemos que muchas de las injusticias a las que nos enfrentamos hoy día arrancan de la dictadura y se han perpetuado en democracia. Sigue siendo más digerible pensar que unos señores muy malos robaban niños en vez de contextualizarlo en un sistema político y religioso que favorecía, alentaba y encubría esos robos. Es más fácil culpar a una banda de traficantes que a una dictadura. Se piensa que se puede obtener un mejor resultado judicial acusando a unos determinados médicos que a un Estado. Muchos afectados, en su deseo de encontrar al ser querido, se imponen la práctica idea de que, si una persona culta e influyente como el juez Baltasar Garzón ha terminado sentado en el banquillo por denunciar el robo de niños a sus madres presas en los años 40 y 50, ¿cómo no pueden terminar ellos, simples trabajadores, gentes sencillas, cuando denuncian las desapa-
riciones de los años sesenta, setenta y ochenta? No, no, mejor desvincularlo.
Pero da igual. Tampoco les van a hacer caso. Porque sí, seguimos hablando de franquismo y eso no se toca o te salpicas. Porque, aunque no hubiera un plan diseñado y planificado de robo y adopciones de niños que engordaban conciencias y bolsillos, los que manejaban esas redes que se aprovechaban de la vulnerabilidad de las madres eran los de siempre: monjas, capellanes, médicos, notarios, jueces… Todos ellos pertenecían a unas clases dominantes muy bien conectadas con el poder, amparadas por el régimen y por la impunidad que los protegían. Unas clases que hoy ejercerán su influencia impidiendo la verdad, justicia y reparación de las víctimas. El primer paso ya se ha dado, intentando desactivar la carga de profundidad que significa vincular estos robos con el franquismo. Así, en el supuesto de que se llegue a juicio, no habrá condena porque el delito habrá prescrito. Claro, muy distinto que interpretarlo como delito de lesa humanidad, secuestro continuado. Porque eso es lo que fueron esos cambios de destinos que imponían los que se creían dioses. Y esos delitos no prescriben.
Como ya ocurrió en nuestra primera investigación, será muy difícil obtener pruebas que atesoren que esos robos eran parte del proyecto del Estado franquista. Pero, aunque nos falte alguna pieza del puzle, la imagen es diáfana. Para quien la quiera ver, claro.
Montse Armengou es periodista y directora de documentales históricos
Ilustración de Iker Ayestaran

Público

sábado, 12 de febrero de 2011

Inician la demolición de la ex Clínica London, vinculada a violaciones a los DD.HH.

Inician la demolición de la ex Clínica London, vinculada a violaciones a los DD.HH.

Jueves, 10 de Febrero de 2011 12:30 Colaboradores
clinicalondon300

Alertados por vecinos del barrio, hemos comprobado el triste espectáculo de la demolición de la Ex - Clínica London, ubicada en Almirante Barroso 76, en plena Zona Típica del Barrio Yungay, y autorizada por la institución que vela por el patrimonio del país, el Consejo de Monumentos Nacionales.

El inmueble corresponde a la denominada “Clínica London”, consignada en el Informe Rettig y lugar relacionado al asesinato del ex - Presidente Eduardo Frei Montalva, caso que hace dos días fue nuevamente puesto en la opinión pública, al presentarse una querella por parte del Presidente Sebastián Piñera.

De acuerdo al documento oficial del Consejo de Monumentos Nacionales, ORD. Nº 4359/09, firmado por Oscar Acuña Poblete, Secretario Ejecutivo, y fechado el 19 de octubre de 2009 se señala a la empresa propietaria “Inacap Sede Santiago Centro”: Respecto al inmueble de calle Almirante Barroso Nº 76-78-80, se aprueba la demolición. El 30 de septiembre de 2009 Rosemarie Bornand Jarpa, Secretaria Ejecutiva del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior en la administración Bachelet, sólo recomendó una propuesta de elemento conmemorativo en relación a los hechos vinculados a los DDHH allí ocurridos.

Patricio Herman, presidente de Defendamos la Ciudad manifestó: "es inaceptable que por motivos sólo mercantiles se esté demoliendo un inmueble patrimonial. Esta casa está protegida por la Ley Nº 17.288, bajo la categoría de Zona Típica y se encontraba, antes de la irrupción de las picotas, en un excelente estado de conservación, careciendo de daño estructural, motivo por el cual es injustificable que el Director de Obras de Santiago haya aceptado la solicitud de su dueño para demolerla. El artículo 30º de la mencionada ley dice que para hacerse construcciones nuevas o para ejecutarse obras de reconstrucción o de conservación se necesita la visación del Consejo de Monumentos Nacionales. Naturalmente tales construcciones nuevas se ejecutan en sitios eriazos existentes en las zonas típicas. La ley no dice que en las zonas típicas se pueden demoler los inmuebles allí insertos, por lo tanto esta demolición que estamos presenciando es abiertamente ilegal. Ahora esperamos que las instituciones públicas funcionen para detener este nuevo hecho a consumarse".

Frente a esta grave situación, Rosario Carvajal, Presidenta de la Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales, señaló: ”la demolición significa atropellar la voluntad de miles de personas que acompañaron la solicitud de Zona Típica del Barrio Yungay, se atenta contra la memoria y la lucha por la verdad y la justicia que ha llevado adelante la sociedad chilena y principalmente las organizaciones de derechos humanos. No basta con sólo poner un elemento conmemorativo en la nueva edificación, se necesita de una política nacional de recuperación y preservación patrimonial de todos aquellos lugares que son parte de una historia que no queremos que se vuelva a repetir. La materialidad del lugar es el mejor ejemplo para que las nuevas generaciones puedan entender lo que significó, en su contexto, las graves violaciones a los derechos humanos ejecutadas por la dictadura militar. Borrar el edificio es borrar la historia, es borrar el derecho a la memoria”.

La destrucción total, que realiza la empresa propietaria “Inacap Sede Santiago Centro”, con aprobación del Consejo de Monumentos Nacionales y la Secretaria Ejecutiva del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior de la anterior administración, es un pésimo precedente para el futuro de nuestro país.

ANTECEDENTES

La clandestina Clínica London, funcionó como recinto dependiente de la DINA y está acreditada en el Informe Rettig, vinculada a diferentes hechos de tortura. En ella, no sólo se atendía el personal del organismo represivo de la dictadura de Pinochet, sino también a algunos prisioneros que comenzaban a colaborar, a detenidos que se encontraban moribundos producto de la tortura, para que fueran “recuperados” y los agentes represivos pudieran continuar con sus interrogatorios. Por esta clínica clandestina pasaron cientos de detenidos, muchos de los cuales hoy se encuentran desaparecidos o fueron ejecutados posteriormente por la DINA. Este recinto, además aparece relacionado al asesinato de Eduardo Frei Montalva, pues allí se desempeñó el grupo de médicos que trabajaba en la Clínica Santa María, cuando se operó al ex Presidente. La Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales junto a Vecinos por la Defensa del Barrio Yungay hicieron la denuncia frente a este caso en Enero de 2010, situación que entre otras, provocó la solicitud de renuncia del Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales del anterior y del actual gobierno, Oscar Acuña.

viernes, 11 de febrero de 2011

Sumando Peras y Manzanas (O las condenas a los Milicos) Domingo, 30 de Enero de 2011 16:48 Diego E. Barahona E-mail Imprimir PDF


Cuando empecé el cuarto de humanidades, hoy segundo medio, en la primera clase de álgebra el profesor nos explicó que no se pueden sumar pera con manzanas y ese principio lo repetí miles de veces, tanto en la secundaria cuando enseñaba en ese nivel, como en la universidad los años posteriores. Sin embargo, esto traducido a la justicia chilena pareciera ser que es una cosa común, y eso es algo, que por lo menos para mí, y para cualquiera con sentimientos de justicia, imposible de entender.


En la Nacion.cl leí (Enero 29 del 2011) que los jueces que están trabajando con juicios en DDHH acaban de dictar una condena por (la) matanza de campesinos en Chihuío. Textualmente la noticia dice que “ En fallo dividido, la Corte Suprema dictó sentencia en la investigación en el proceso conocido como caso Chihuío, correspondiente a los crímenes de 17 personas durante la dictadura de Augusto Pinochet. Los trabajadores asesinados el 9 de octubre de 1973 pertenecían al Sindicato Campesino La Esperanza del Obrero del Complejo Agrícola y Forestal Panguipulli. En esta causa fue condenado el oficial de Ejército en retiro Luis Alberto Osorio Gardasanich, quien recibió una pena de 10 años y un día de presidio por su responsabilidad como autor de los 17 homicidios calificados, en tanto, el oficial de Carabineros en retiro Luis Eduardo Osses Chavarría, fue sentenciado a 3 años y un día de presidio por su responsabilidad como cómplice de 4 de los 17 secuestros calificado.”

Si en nuestro paisito un hombre se roba una gallina y lo pillan, el pobre va a tener que pasar cinco años y un día en la cárcel, o como el caso del pobre tipo que entro a robar a la casa de Frei y por robar no se que chucherías está cumpliendo 5 años de condena en la cárcel, o de aquel pobre estudiante que trabajaba vendiendo discos piratas y murió quemado en la cárcel de San Miguel. Por otro lado tenemos el caso del sátrapa, con abogado el conocidísimo Pablo “con H” Rodríguez, fundador de Patria y Libertad (y a quien el dictador le dio una patada en salva sea la parte para contar con el potijunto de Guzmán como asesor, padre de nuestro sistema “democrático”) quien sin cobrar un peso se hizo cargo de la defensa de Pinochet y con toda clase de argucias consiguió que ni se le tocara, y tengan por seguro que no utilizó ni una quinta parte de todas las mañas que conoce (así es como se conoce a un buen litigador). Esa es la razón porque los que tienen dinero no van presos, como tan acertadamente dicen en México: a la cárcel solo van los pobres y los pendejos”.

Bueno ahora hagamos la cuenta y veamos cómo podemos sumar peras con manzanas, porque de poderse, se puede. 10 años y un día por matar a 17 campesinos, ignoremos el día, 10 años son 520 semanas, divididas por el número de asesinatos, digamos que corresponden a 30 semana y media por cada crimen, Por otra parte, si por robar una gallina te dan cinco años tenemos que una gallina cuesta 260 semanas, es decir que matar un campesino es aproximadamente un poco más de una décima parte por la condena de asesinar, lo cual implica que si secuestro a una gallina y le corto un muslo, me van a dar de cárcel lo mismo que si matara a un campesino. Esta es la democracia en que vivimos, esta es la democracia que la Concertacion trató de vendernos, esta es la democracia de la Alianza. Con amigos como estos, no necesitamos enemigos, y con justicia como la chilena la verdad que todo es posible, probablemente forma parte del paquete “justicia en la medida de lo posible” que tan acertadamente fue enunciada por Aylwin.

Finalmente mi sincero homenaje a los compañeros alevosamente asesinados por el ejercito siempre vencedor y jamás vencido.La siguiente es la nómina de víctimas en el caso Chihuío: Carlos Maximiliano Acuña Inostroza, José Orlando Barriga Soto, José Rosamel Cortés Díaz, Rubén Neftalí Durán Zúñiga, Luis Arnaldo Ferrada Sandoval, Eliecer Sigisfredo Freire Caamaño, Narciso Segundo García Cancino, Juan Walter González Delgado, Daniel Méndez Méndez, Sebastián Mora Osses, Pedro Segundo Pedreros Ferreira, Rosendo Rebolledo Méndez, Ricardo Segundo Ruiz Rodríguez, Carlos Vicente Salinas Flores, Manuel Jesús Sepúlveda Sánchez, Rubén Vargas Quezada y Fernando Adrián Mora Gutiérrez.

Diego E. Barahona

www.elinconforme.com

Surrey, B.C.

París reúne a la gran familia de 'La retirada'

Un autorretrato intimista de tres generaciones homenajea a cientos de miles de refugiados republicanos en Francia

ANDRÉS PÉREZ CORRESPONSAL 05/02/2011 08:00

Miles de creaciones artísticas, literarias y de ensayo retratan el exilio y lo que en París se sigue llamando la "Guerra de España". Pero, por primera vez, una exposición se concentra en la memoria íntima y familiar, en el autorretrato de tres generaciones y de lo que vivieron a consecuencia de La retirada. Se trata de la pequeña, simple, y magnífica muestra Compromiso en el exilio. Una familia de republicanos españoles, que estará abierta hasta el 26 de junio.

Lo que se ve en la sala del Museo Jean Moulin de París no es sobrecogedor, no es una exposición de guerras y horrores. Son simplemente las obras de dos artistas franceses de mediana edad que, ahora, emprenden un trabajo de memoria: son Gloria y Serge Castillo, hermanos e hijos de una pareja de republicanos españoles que, como otros 400.000 aproximadamente, huyeron a Francia tras la derrota.

"El objetivo son los chavales: la historia continúa y muchos niños sufren hoy"
En ese trabajo de memoria bucean en los recuerdos de lo que su padre dijo o no dijo, ese soldado desconocido que llegó en su día a ser miembro de las unidades de sabotaje de la República, antes de ser resistente antinazi en Francia y ser internado por la Gestapo. Bucean también en ellos mismos. Y luego lo proyectan en escenas familiares de la tercera generación. Los nietos de los combatientes, chavales rubios que, en las escenas banales, visibles en la exposición, representan lo que ha costado esa normalidad y esa felicidad.

"Es un itinerario de redescubrimiento que emprendemos desde 2006", explica Gloria Castillo, autora de los óleos de la exposición, de la misma forma que su hermano es autor de las esculturas. Y es que ese año, el hoy Memorial del Campo de Rivesaltes (sureste de Francia), donde fueron internados muchos refugiados a partir de 1940, les pidió unas obras. A partir de ahí, la tapa de la olla se destapó.

Ajedrez con el nieto

La muestra se compone de óleos, esculturas y vídeos familiares
"Hacer ese trabajo de memoria familiar es rendir homenaje a todas esas gentes de la retirada", explica Gloria Castillo. En las esculturas, en forma de simples figuras de arcilla, sin color, pero llenas de humanidad, dignidad y hasta de simpatía, de chavales andando y decididos a comerse el mundo. En los óleos, donde la tierra y la ciudad bombardeada y atacada por la maquinaria de guerra sigue viva y llena de colores. En un filme, donde las escenas en las que el entrañable abuelo cuenta lo que vivió alternan con simples momentos de familia del siglo XXI: una cena de Navidad; una partida de ajedrez con su nieto; un plano fijo con los chavales haciendo el gamberro.

En la sala del museo pasan grupos de colegios franceses. Se sientan y escuchan a los profesores. Una maestra explica. "Tras la crisis de 1929, y como en cada crisis, dirigentes y políticos utilizaron el odio para poder gobernar". Los chavales miran las estatuas. Los brazos se levantan para responder: "¿Quién atacó la democracia española?". Respuesta: "Hitler, Mussolini y Franco".

"Nuestro objetivo es dirigirnos a estos chavales. Sabemos que la historia continúa, que hay muchos niños que sufren hoy, y ellos sienten muy fuerte las obras de la exposición", explica Gloria Castillo. Y añade: "El libro de oro de la exposición te golpea el corazón. Un niño escribió: Gracias, Gloria. Firmado: Bechir". Bechir ahora sabe que el soldado desconocido se llamaba Francisco Castillo Guerrero, que sobrevivió a los franquistas y a los campos de exterminio nazi. Y que, con sus heridas, fue capaz de vivir riendo y dando vida en Francia. La historia continúa.

Público

martes, 8 de febrero de 2011

Convocatoria: EXPOSICIÓN SOBRE LOS DESPARECIDOS y MESAS REDONDAS

Acompañando a la exposición de Gervasio Sánchez sobre los desaparecidos en diferentes países del mundo se van a celebrar dos conferencias para tratar el tema.

Miércoles, 9 de febrero de 2011 a las 19.00

Jornadas “Desaparecidos” Mesa redonda con 

Viviana Díaz, ex presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Chile; 
Luis Fondebrider, director del Equipo Argentino de Antropología Forense, y 
Susana Navarro, psicóloga social. Modera: Gervasio Sánchez.

Jueves, 10 de febrero de 2011 a las 19.00

Jornadas “Desaparecidos” Mesa redonda con 

Luis Ríos, docente de Antropología en la Universidad Autónoma
de Madrid; 

Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, y 
Hernando Valencia, profesor de la Universidad de Syracuse. Modera: Gervasio Sánchez.

La Casa Encendida, Ronda Valencia, 2 (Madrid)

lunes, 31 de enero de 2011

Ex CNI fueron cesados de sus funciones en subsecretaría de Defensa

31 de Enero de 2011
A petición de Andrés Allamand y la AFDD

Se trata de Alejandro Romero Peragallo, José Pérez Manríquez y Orlando Carter Cuadra. A ellos se suman, Pedro Fernández Neira y el ex DINA Italo Seccatore Gómez, quienes fueron desligados el 31 de diciembre de 2010. Hecho que se relaciona con un documento que circuló anónimamente al interior del ministerio-divulgado por El Mostrador- que revela que en la cartera se ha despedido al 11 por ciento de los funcionarios a contrata y a su vez resalta la alta incorporación de militares retirados.

El Mostrador

El Ministerio de Defensa informó este lunes que fueron cesados de sus funciones a todos los asesores de la repartición pública que tuvieron relación con organismos de la represión de la dictadura militar.

Hecho que se relaciona con un documento que circuló anónimamente al interior de la cartera -divulgado por El Mostrador- que revela que en la cartera se ha despedido al 11 por ciento de los funcionarios a contrata y a su vez resalta la alta incorporación de militares retirados.

Este lunes, las autoridades respondieron a través de una misiva: “Conforme a la nueva política de personal dispuesta por el Ministro Andrés Allamand, se informa que los señores Alejandro Romero Peragallo (ex CNI), José Pérez Manríquez (ex CNI) y Orlando Carter Cuadra (yerno de Manuel Contreras), han cesado en sus funciones en la Subsecretaria de Defensa a contar del día de hoy (lunes), habiendo sido comunicada esta resolución a ellos el día 17 de enero del presente”.

Y agrega: “Respecto del señor Italo Seccatore Gómez (ex DINA) y Pedro Fernández Neira (ex CNI), se informa que prestaron servicios en la Subsecretaría de Defensa hasta el 31 de diciembre de 2010″.
De esta manera el Gobierno da una respuesta a la petinción formulada por el titular de Defensa, Andrés Allamand, y la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD).

sábado, 29 de enero de 2011

El terror como forma de reorganización social


Entrevista con Daniel Feierstein, director del Centro de Estudios sobre Genocidio de UNTREF e Investigador del CONICET, en Argentina, sobre el terrorismo de Estado en la Argentina 1976-83 y otros crímenes masivos.

DEUTSCHE WELLE: Usted habla del “genocidio como práctica social” para describir asesinatos en masa en el siglo XX. ¿Por qué “social”?
D. Feierstein: El objetivo es sacar el análisis de la adjudicación de la explicación a personalidades individuales y observar las características que vuelven al proceso viable. Si bien las responsabilidades deben tratarse a modo individual, el modo de comprensión del proceso se enriquece notablemente cuando se observan las características de los procesos de aniquilamiento masivo de poblaciones en tanto “tecnologías de poder”, entendiendo que las muertes suelen no ser el objetivo final, sino un medio para, a través del terror, producir modificaciones en el conjunto social.
Buenos Aires, 30 de marzo de 1982: represión en las calles de Buenos Aires.Buenos Aires, 30 de marzo de 1982: represión en las calles de Buenos Aires.Su principal tema de investigación hasta ahora ha sido un análisis comparativo entre el genocidio nazi en Europa 1933-46 y el terrorismo de Estado en la Argentina 1976-83. ¿Qué similitudes y qué diferencias ha constatado usted entre uno y otro?
La similitud fundamental –que constituye el eje de mi trabajo– se basa precisamente en la utilización del aniquilamiento y el terror como modo de reorganización social, lo cual fue el eje de la experiencia alemana entre 1933 y 1938 y que adquirió escala continental a partir del inicio de la guerra, en tanto fue una constante de la experiencia argentina, que también –vía la Doctrina de Seguridad Nacional– buscó una proyección continental. Otros puntos de similitud refieren a los modos de utilización del terror en los campos de concentración, el papel de las diversas responsabilidades y complicidades y la dificultad para su gestión durante el posgenocidio. Las diferencias fundamentales radican en la magnitud y escala de ambos fenómenos (casi incomparables en dicho plano), en el papel fundamental del racismo en la experiencia alemana (sobre todo a partir de 1938), el cual estuvo prácticamente ausente en el caso argentino, y en la existencia de una gestión industrial de la muerte colectiva (los campos de exterminio), que resulta uno de los elementos singulares del nazismo.
Niños en Auschwitz. Foto tomada por las FF. AA. de la URSS luego de la liberación del campo de concentración, el 27 de enero de 1945.Niños en Auschwitz. Foto tomada por las FF. AA. de la URSS luego de la liberación del campo de concentración, el 27 de enero de 1945.Usted dice que un proceso genocida continúa hasta el “exterminio simbólico en la mente de los sobrevivientes”. ¿Qué significa y qué consecuencias tiene?
Cuando hablo de “sobrevivientes” no me refiero sólo ni fundamentalmente a quien atravesó la experiencia en los campos de concentración, sino al conjunto de una sociedad que sufre el terror genocida. Plantear que el genocidio continúa en el plano de lo simbólico es tratar de comprender cómo las relaciones sociales negadas materialmente por el aniquilamiento son realizadas simbólicamente en la imposibilidad de recomponer esa identidad siquiera en los procesos de representación. La construcción de la “inocencia abstracta” de las víctimas funciona impidiendo recomponer el sentido de las prácticas que desarrollaban, las que en gran medida explican (nunca justifican ni legitiman, pero sí pueden explicar) los motivos esgrimidos para su aniquilamiento. Sin embargo, cuando los discursos hegemónicos sólo capturan la “inocencia” producen una segunda desaparición de las víctimas negándoles su identidad, ya que ahora no sólo no existen materialmente, sino que dejan de existir también en la memoria. La insistencia en figuras como Ana Frank o los chicos de la “noche de los lápices” (se conoce como la noche de los lápices al secuestro el 16 de septiembre de 1976 y días posteriores en la ciudad de La Plata de diez estudiantes de secundaria, en su mayoría menores de edad, luego declarados en su mayor parte “desaparecidos”, n. de la R.), funcionan de ese modo, impiden comprender la riqueza y complejidad de las víctimas de los procesos genocidas, y que dichas víctimas (en términos generales) fueron aniquiladas por lo que hacían, por las características peculiares de sus identidades y no por un capricho irracional de un dictador.
Para usted, el objetivo superior de quienes cometen genocidio es transformar las relaciones sociales en una sociedad. ¿Quién se planteó ese objetivo en la Argentina y qué nuevo tipo de relación social quería establecer?
El objetivo era deseado por distintos sectores de la sociedad, en especial aquellos que se sintieron amenazados por las conquistas económicas, sociales y políticas que se habían logrado durante el gobierno peronista. Lo que se pretendía –y en gran medida se logró– era quebrar la identidad de los sectores trabajadores y su alianza con los sectores medios para facilitar la transformación económica del Estado. Para ello, se requería doblegarlos y disciplinarlos a través del terror y, a su vez, utilizar el escepticismo resultante como aliciente del individualismo y el egoísmo, tendencias hegemónicas que explican en gran parte el aval a las modificaciones socioeconómicas implementadas en el posgenocidio, en especial en la década de los años 90.
¿Cómo son procesados en la sociedad argentina los temas de la memoria, la responsabilidad y la identidad en relación con el terrorismo de Estado? ¿Quién se siente responsable?
El procesamiento ha recorrido momentos muy diversos. El gran logro –pero a la vez el gran desafío– es que la centralidad de la responsabilidad en el actor militar fortaleció la democracia y deslegitimó cualquier nueva incursión militar en la política pero, a la vez, permitió exculpar a numerosos sectores sociales –políticos, empresarios, médicos, psicólogos, sacerdotes– que fueron figuras fundamentales en la posibilidad de implementación del terror, participando desde su gestión, su justificación, legitimación o complicidad. Es uno de los grandes desafíos de la sociedad y la democracia argentinas poder quebrar la cosificación militar de las responsabilidades e iniciar una apertura hacia otros modos de comprensión de las diversas responsabilidades, de orden criminal,  político y moral.


25 de marzo de 1976, en Buenos Aires, un día después del golpe que derrocó a Isabel Perón y el comienzo de uno de los periodos más negros de la historia argentina.
25 de marzo de 1976, en Buenos Aires, un día después del golpe que derrocó a Isabel Perón y el comienzo de uno de los periodos más negros de la historia argentina.¿Se constatan diferencias con respecto al procesamiento del pasado entre los argentinos que se exiliaron durante la dictadura y aquellos que permanecieron en el país?

No existen grandes diferencias en los modos de percepción de los hechos, aunque a los exiliados históricamente les resultó difícil comprender y aceptar el sufrimiento de aquellos que no pudieron o no quisieron salir del país. El exilio interno –dentro del país o incluso dentro de uno mismo– ha sido un sufrimiento que casi no fue analizado en la Argentina y que requiere mucho mayor trabajo para poder observar y elaborar sus consecuencias. La clarificación de las diversas responsabilidades –en especial las no criminales– podría constituir una de las modalidades para gestionar ciertos modos de reparación, excluyendo de la estructura estatal a quienes colaboraron en modos diversos intelectualmente con la dictadura y permitiendo que quienes fueron expulsados o simplemente decidieron abandonar esos espacios –desde un juzgado hasta una cátedra– tengan la oportunidad de ser reparados y reconocidos por su integridad moral, que muchas veces tuvo costos en su desarrollo económico y profesional, costos que siguen persistiendo en el presente.
¿Qué papel pueden desempeñar los nuevos medios de comunicación digitales en la propagación de la información sobre genocidios y su contención? 

Un papel central. Si algo se ha conseguido en la esfera internacional es que la publicidad transnacional de aniquilamientos masivos de población y los llamados al boicot de dichos regímenes sí pueden funcionar como disuasorios de la continuidad de la matanza. El problema es que determinados hechos –aquellos en los que grandes grupos de poder se encuentran interesados, como puede ser el caso de las matanzas en Darfur, Sudán– logran rápidamente una difusión mediática internacional en tanto que otros casos menos interesantes –como Sri Lanka– no logran la misma difusión. La inmensa capacidad de difusión de los medios electrónicos y su llegada a todo el planeta pueden permitir democratizar esta información y hacerla circular buscando construir redes de solidaridad que busquen contener o detener las matanzas. El caso de Sri Lanka lo ilustra con claridad: ausente de los grandes medios gráficos masivos, su presencia y su denuncia sólo pudo subsistir en estos meses gracias a los medios electrónicos, por los cuales circuló muchísima información que ha vuelto necesaria y hasta viable la intervención de organismos humanitarios y el involucramiento de diversos Estados. Por otro lado, los medios de comunicación tienen un rol fundamental en la construcción de las representaciones acerca de los hechos genocidas: qué historias se cuentan sobre los hechos, cómo se caracteriza a víctimas y victimarios, cómo se piensa el futuro, son cuestiones que debieran ser fundamentales para todo periodista.
Dr. Daniel FeiersteinDr. Daniel FeiersteinEl Dr. Daniel Feierstein se encuentra actualmente en Alemania en el marco del “Scholars in Residence Program” del Goethe-Institut. El programa apoya los contactos entre científicos alemanes y de otros países, posibilitando estadías de investigación en uno y otro país. El investigador argentino coopera con el Dr. Christian Gudehus, del “Center for Interdisciplinary Memory Research” del KWI (Kulturwissenschaftliches  Institut), de Essen, que estudia actualmente formas de violencia colectiva y recuerdo en Alemania y Europa.

Autor: Pablo Kummetz
Editora: Emilia Rojas Sasse