sábado, 27 de noviembre de 2010

Una cruz para la democracia

El Valle de los Caídos, símbolo del franquismo, sigue siendo el lugar emblemático del fascismo español.

27/11/2010 JOSÉ RAMÓN Villanueva

Cada año, en torno al 20 de noviembre, se suceden las mismas escenas de los nostálgicos del franquismo queriendo honrar a Franco en el Valle de los Caídos, imágenes que, como viejos espectros del pasado, agitan nuestra memoria reciente cual si se tratara de una pesada cruz que todavía arrastra nuestra democracia 35 años después de la muerte del dictador.

El Valle de los Caídos, imponente y faraónica memorial, símbolo por excelencia del franquismo, sigue siendo sin duda el lugar más emblemático para el fascismo español. Así, en la página web de la Fundación Francisco Franco hallamos un amplio dossier bajo el engañoso título de Lugar de reconciliación y de paz en el que podemos leer todo un cúmulo de despropósitos escritos en el más rancio lenguaje de otras épocas, llegándose incluso al cinismo de denunciar la que califica de "campaña contra el Valle de los Caídos con la pretensión de convertirlo en un monumento laico, desatada desde sectores comunistas y que propugnan la ruptura de la unidad de España, con datos inexactos, cuando no tergiversados". Resulta igualmente indignante el que la Fundación franquista, ignorando deliberadamente la realidad histórica, sigue negando que dicha obra fue realizada por presos políticos republicanos, que muchos de ellos murieron durante los 20 años que duró su construcción.

Los franquistas de ayer y de hoy siempre han querido presentarnos el Valle de los Caídos como "un monumento representativo de la reconciliación nacional" por el hecho de que en el mismo hay enterrados casi 40.000 españoles que lucharon en ambos bandos durante la guerra civil. Esa misma idea, ya la recogió el corresponsal en Madrid del New York Times el día de su inauguración, el 1 de abril de 1959, el Día de la Victoria en el calendario del régimen y cuando se cumplían los 20 años del final de la contienda: en pleno idilio anticomunista entre el régimen y los EEUU, en dicha crónica, se podía leer que, con este monumento, "Franco ofreció el ramo de olivo de la paz a los millones de españoles que entre 1936 y 1939 lucharon al lado del Gobierno republicano vencido". Y sin embargo, nada más lejos de la realidad: ni el franquismo se reconcilió con los vencidos pues todavía quedaban 16 duros años de dictadura, ni este memorial, por su origen, su significado, su construcción (realizada, para mayor ignominia con el trabajo y sufrimiento de miles de presos políticos republicanos entre 1940 y 1959) ni por su objeto último (ser lugar de enterramiento del dictador y de José Antonio Primo de Rivera), tenía nada que ver con una ansiada y necesaria reconciliación entre las dos Españas desgarradas por el enfrentamiento fratricida y por las consecuencias del mismo.

Ante esta situación, en estos últimos años, diversas asociaciones memorialistas han querido poner las cosas en su sitio. Ahí están las iniciativas de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), los Foros por la Memoria, o la Asociación de Familiares y Amigos de Represaliados por el Franquismo (AFARIIREP) tendentes a adecuar y redefinir el sentido que debe tener el Valle de los Caídos en nuestra sociedad democrática. Algo se ha avanzado con la Ley 52/2007 de la Memoria Histórica, que en su artículo 16.2 prohíbe la celebración en el mismo de "actos de naturaleza política ni exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo", pero no es suficiente. Tal y como proponen estas asociaciones, resulta evidente que, dado que el Valle de los Caídos es propiedad de Patrimonio Nacional, debe ser un lugar aconfesional y, por ello, sería necesario desacralizar su basílica y trasladar a la comunidad monástica que lo habita. De igual modo, los restos de Franco y José Antonio se deben de entregar a sus familias, así como también identificar a varios miles de combatientes allí sepultados y exhumar los restos de todos aquellos que, como fue el caso de los republicanos, fueron llevados a este lugar sin el consentimiento de sus familias, un inaudito robo de cuerpos para intentar simbolizar una reconciliación que nunca existió durante el franquismo, esto último aprobado por el Congreso de los Diputados el pasado mes de octubre. Otra de las demandas memorialistas pide que se investigue a las empresas que se lucraron durante su construcción con mano de obra esclava republicana indemnizando a sus supervivientes o a sus familias, tema éste inédito en España, a diferencia de lo ocurrido en otros países como Alemania tras la derrota del nazismo. Y la exigencia fundamental: que el Valle de los Caídos se convierta en lo que moralmente debe ser: un Memorial que honre a las víctimas del franquismo y recuerde lo que la dictadura supuso en nuestra historia reciente.

Miembro de la Asociación Aladrén

jueves, 25 de noviembre de 2010

ACTO CON HUGO GUTIERREZ abogado de DD.HH y diputado chileno

Sábado, 27 de noviembre · 18:00 - 21:00
EN EL CAUM. PLAZA TIRSO DE MOLINA 8, 2º PLANTA

El prestigioso abogado Hugo Gutiérrez, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de Chile, estará en este acto con los chilenos/as residente en Madrid.


Hugo Gutiérrez, diputado por el Partido Comunista, fue uno de los abogados de derechos humanos que logró en enero de 2001 que el general Augusto Pinochet fuera procesado por primera vez en Chile por su responsabilidad en los crímenes de la "caravana de la muerte", un operativo militar en el que 76 personas fueron asesinadas en octubre de 1973.


Ha sido y es el abogado de decenas de familiares de víctimas de la dictadura y ha contribuido de manera decisiva, junto con las organizaciones de derechos humanos y otros abogados, al debilitamiento de la impunidad y el avance de la memoria histórica en Chile. Además, apoya al activamente al pueblo mapuche en sus reivindicaciones históricas sobre sus territorios originarios, su cultura y su autonomía.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Jorge Semprún: "La amnesia de la transición no puede ser eterna"

Del campo de Buchenwald al desencanto del PCE, el escritor e intelectual repasa los hechos claves de su vida recogidos en el libro ‘Lealtad y traición'

 En el infierno también hay bibliotecas. Jorge Semprún leyó ¡Absalón, Absalón! en el campo de concentración de Buchenwald. Faulkner se le agarró a la piel, "cada línea era un triunfo". Los libros los sacaba en préstamo de la biblioteca de prisioneros, que tenía cerca de 14.000 ejemplares en 1945, aportados por los prisioneros y sus familiares. Había cinco docenas de Mein Kampf, pero nadie los leía. En la primera página de cada libro aparecía el sello "K. L. Buchenwald", seguido de las normas y una advertencia que devolvía aquel paraíso a las cavernas del horror: "¡Si pierdes un libro, estás obligado a reponerlo! ¡Si no obedeces la orden, serás castigado!".

Jorge Semprún (Madrid, 1923) recuerda a Franziska Augstein, autora de la biografía que recorre su intensa vida en Lealtad y traición, publicada por Tusquets, que leía en el turno de noche de la Estadística Laboral del campo. A esas horas no había trabajo. El resto del día, la tarea del joven veinteañero Semprún consistía en borrar los nombres de los asesinados en las fichas para que los números de los prisioneros pudiesen ser asignados a nuevos nombres. Jorge había evitado trabajar al aire libre gracias a sus contactos en el PCE.
Como repetirá varias veces a lo largo de esta entrevista en su apartamento parisino: "Soy un hombre con suerte". Cualquiera podría pensar lo contrario, pero se agarra a hechos para verle la cara buena a su vivencia: al llegar a Buchenwald el 29 de enero de 1944 fue inscrito como "estucador", no como "estudiante". Una palabra que le salvó la vida, una palabra que le convirtió en miembro útil para la comunidad del campo.
"Cada año me llega una traducción al alemán de la misma edición de ¡Absalón, Absalón! que yo leí en aquel campo, que era de reeducación, no de exterminio. Buchenwald fue construido para presos políticos, no había cámaras de gas. Eran los propios presos los que organizaban la vida del campo. Los libros enviados por las familias debían ser en alemán, era la única restricción. Ahora bien, esa biblioteca estaba reservada a unos pocos privilegiados. La mayoría de las personas del campo no sabía ni quiera que allí, entre el barracón cinco y el secretariado, había una biblioteca. Y si alguien lo sabía, debía tener tiempo para leer. En ese sentido, mi trabajo era privilegiado, porque por las noches podía leer", cuenta.

Pero usted nunca leyó el Mein Kampf' allí.
Nadie leía el Mein Kampf. Pero era el mejor lugar para esconder las cosas. Hasta el punto de que el gran dibujante italoesloveno Zoran Music, en el campo de Dachau, escondía detrás de esos ejemplares sus dibujos, retratos de la muerte, testimonios fotográficos. Yo leía, y ¡Absalón, Absalón! me impactó muchísimo. Por haberla leído allí y porque es una novela grandísima.
¿Eran esas lecturas un medio de supervivencia?
No digo que sin lecturas no habría sobrevivido, pero desde luego ayudaron a sobrevivir.
Otra terapia que usted ha recomendado para gestionar la memoria y los recuerdos es la amnesia, ¿cómo debe hacerlo España con la Guerra Civil?
Siempre he dicho que una dosis de amnesia deliberada era necesaria durante la Transición, pero también he pensado que eso tiene un precio. Por eso la amnesia no puede ser eterna. En 1973 hice un documental, Las dos memorias, una encuesta sobre las memorias republicana y franquista. La desmemoria era una medida urgente pero provisional.

¿A qué debemos estar dispuestos para poder recuperar la memoria de la Guerra?
Es que España es un país muy extraño: el régimen de monarquía parlamentaria está construido sobre los valores que defendió la Segunda República, y la memoria está construida en torno a los valores de los vencedores. Debemos aspirar a un reequilibrio. Y está claro que el argumento de la derecha para no hacerlo es revivir las heridas del pasado y tal y cual... Pero hoy la democracia está lo suficientemente consolidada como para permitirse el lujo de tener las dos memorias. No es fácil. Recuerdo que a Hemingway le enfurecía que llamáramos a la Guerra Civil "nuestra guerra". Él, que hablaba un perfecto castellano con un acento muy americano, decía que lo único que unía a los españoles era "nuestra guerra".

¿Hemos esperado demasiado a recuperarla, cuando apenas quedan testigos?
Creo que la recuperación empezó con las grandes novelas, que son la de Hemingway y la de Malraux. La esperanza, de Malraux, es muy discutible literariamente, porque es muy deslavazada y antigua, pero como testigo es apasionante porque tiene la osadía intelectual de respetar la disciplina comunista y la obediencia comunista. Malraux tuvo que vérselas con la lucha real, no sólo con la ideológica. Además, es el autor de uno de los mejores ensayos sobre Goya, y sobre el Saturno devorando a su hijo: acaba diciendo que con las pinturas negras empieza la pintura moderna.

La autora del libro menciona que le dolió más la expulsión del PCE que la estancia en el campo de concentración. ¿Se considera una persona marcada por la política, señalado y retirado por sus ideas?
Lo mantengo, pero me gustaría matizarlo un poco. El campo es hambre, agotamiento y frío, muchísimo frío. Eligieron con un sadismo propio del nazismo una ladera este para levantar Buchenwald, donde paraba el viento de Siberia. Físicamente el dolor del campo era infinitamente superior. De hecho, todavía arrastro la manía de evitar el frío de los pies y la humedad. Pero moralmente sabíamos por qué estábamos allí: éramos rebeldes, éramos enemigos y merecíamos estar allí. Lo que no es lógico es que te expulsen de un partido que has ayudado a construir porque tengas ideas distintas; una expulsión sin debate, como si fueras agente de la CIA.
Usted se ha movido de un lado a otro, de la literatura a la realidad.
El paso de un lado a otro me ha ayudado mucho. Dejar que la política me absorbiera fue la mejor terapia. Pero cuando ese proyecto político dejó de ser válido, rompo porque creo que no conseguiremos nunca una victoria real en la que participe el pueblo. Durante años he tenido sueños, que en realidad eran como pesadillas, en los que conseguía la mayoría necesaria para transformar la política del PCE, que años más tarde se utilizó con el nombre de Eurocomunismo. Podría haberse hecho antes, pero antes habría sido una política inventada por Claudín y apoyada por Sánchez y no la política de Carrillo. En la última entrevista que tuve con Carrillo, ya fuera de partido, le dije eso: un día te encontrarás con que esas ideas que ahora criticas las defenderás y estarás solo. Y él contestó con mucha razón, pero con mucha arrogancia, porque es un hombre muy seguro de sí mismo y engreído: "Sí, pero serán mis ideas".

¿Cuál es el lugar para un no comunista como usted, dónde se queda?
El lugar hay que inventárselo cada día. Hay que partir del hecho de que el fracaso de la revolución comunista no significa que la sociedad actual sea una sociedad justa. Significa que por esos métodos no podremos y que hay que inventar otros. La economía de mercado provoca cada día injusticias y focos de desigualdad. El hecho del fracaso ideológico y moral del leninismo no te autoriza a cualquier cosa. Hay que reconocer que el mercado es fuerte, pero no se puede capitular ante la realidad capitalista. Lo importante es reconocer que existe y elaborar una estrategia que no tiene nada que ver con el leninismo. Tengo como definición de la dialéctica una frase mejor que la de Mao. Es de ScottFitzgerald: "Deberíamos saber que las cosas que no tienen remedio deberíamos estar decididos a cambiarlas". Una frase justa, pero imposible de utilizar como eslogan. Es perfecta como moral. Al final de una de mis películas, el protagonista decía: "He perdido mis certidumbres, he conservado mis ilusiones". Sólo con ilusiones no movilizas a nadie, debes apuntar cuáles son los objetivos de la lucha, pero la ilusión de que se puede conseguir mayor igualdad en este mundo no podemos perderla.

¿El capitalismo se ha quedado con todo, basta con la ilusión o la moral?
No se puede moralizar el capitalismo. El capitalismo no se ha inventado para eso. Se puede regular, limitar. Pero no se puede moralizar: el beneficio máximo, por definición, es inmoral y no puede ser otra cosa. Los partidos dicen que las cosas no se pueden cambiar, pero que hay que luchar por ello... Pues llámenme cuando tengan alguna propuesta más concreta.

¿Es la poesía el lenguaje de la ilusión?
Podría ser, pero volvemos a lo mismo: con poesía no se desencadena un movimiento social. El papel de la poesía a lo largo de mi vida es fundamental porque está presente desde la infancia. Estaba acostumbrado a oír recitar en mi casa a Lorca después de una cena. Y a Alberti. Además, mi carrera política se debe en parte a la poesía, porque conocí a Carrillo cuando en 1952 me piden que me ocupe de un poeta español que prepara en Francia un libro explosivo de ruptura con el régimen: Blas de Otero. Blas de Otero me llevó a tratarme con intimidad con Carrillo.
¿Se considera un hombre afortunado?
Para mí, la vida ha sido muy fácil. Si comparo mi salida con la de Fernando Claudín, es jauja. Él lo perdió todo, se quedó en la calle con mujer y dos hijas. Sin nada. Me considero un hombre con muchísima suerte. Yo lo que mejor he hecho en la vida ha sido el trabajo de clandestinidad: nadie ha sido detenido por mi culpa o por haber organizado mal un trabajo en diez años. Del partido, yo le puedo contar a Carrillo lo que quiera.

Hay un apartado que no se trata en el libro: ¿Cómo recuerda su paso por el Ministerio de Cultura?
Fue un momento muy interesante, porque tuve que encargarme de toda la descentralización heredada del franquismo hasta grados inconcebibles. Cuando llegué al ministerio, el Museo del Prado no podía comprar una goma y un lapicero sin permiso del ministerio. Hacerlo un ente autónomo lo conseguí yo. En ese sentido, recuerdo la última provocación de Dalí. Cuando murió, dejó toda su obra que no estaba en museos ni vendida al Estado español. Dalí fue el único español que públicamente felicitó a Franco por las últimas ejecuciones del 75. Yo entonces tenía una buena relación con Pujol, porque era un hombre de derechas antifranquista. Había una manera de entendimiento con él. Al salir de la iglesia, el día de su funeral, le dije: "President, no voy a cumplir con el testamento de Dalí". Y el me miró con aquel aire de campesino suspicaz. "Nombraremos un comité de expertos que dictaminará qué obras de Dalí se quedan en Catalunya y cuáles van al Reina Sofía, que no hay ni uno allí". Y así se hizo: se repartió. Había un cuadro que quería quedarme para el Reina Sofía, El gran masturbador, pero él no sabía de qué le hablaba. La cosa se hizo bien, y al día siguiente, sonó el teléfono temprano en el ministerio. La secretaria, alertada, me dijo: ¡El vicepresidente al habla! Cogí el aparato, y me dijo: "Así que nos bajamos los pantalones ante los catalanes". Descentralizar la burocracia española fue complicadísimo. El Ministerio de Cultura lo inventó la democracia imitando a Francia, pero allí era importante y tenía presupuesto, en España no. Y cuidado, que he obtenido cosas que no estaban previstas de Felipe y Solchaga. Pero era un ministerio de segunda mano y de tercer orden.

La luz se apaga en la buhardilla. La fría tarde le ha privado de "la luz de los pintores", como dice Jorge Semprún. En la despedida, recuerda que oyó decir a Picasso que quería que el Guernica estuviera en El Prado. Y él remata que justo después de las pinturas negras de Goya.

La ficha

Nacido en Madrid el año del golpe de Estado de Primo de Rivera, la vida y la obra de Jorge Semprún han estado marcadas desde entonces por la experiencia del totalitarismo. Pasó la guerra civil en Bruselas, donde su padre era embajador, pero al llegar al París de la posguerra (española) y la ocupación (nazi), se enroló en la resistencia. Detenido, acabó internado en un campo de concentración nazi, Buchenwald, y sobrevivió. Durante los años cincuenta y principios de los sesenta fue, sobre todo, Federico Sánchez, su nombre en la clandestinidad de dirigente del PCE. Entre 1988 y 1991, fue ministro de Cultura del PSOE.

El autor de ‘El largo viaje' tardó casi 20 años en excavar en sus recuerdos. España lleva más de 30 sin hacerlo en los suyos.


Serenar la memoria
Al poco de ser liberado del campo de concentración nazi de Buchenwald trató de escribir sus vivencias y entendió que eso podría ser contraproducente para su salud mental. Necesitaba poder contar la memoria sin angustias. La segunda parte de la terapia de Jorge Semprún arrancó con la redacción de ‘El largo viaje', casi 20 años después de ser liberado del campo. Cuando empezó ‘El largo viaje' todavía era miembro del buró político del Partido Comunista Español y clandestino en Madrid, así que no pensó publicarlo nunca. Era una nueva forma de liberación. Del olvido a la memoria.

Libertad en el infierno
Semprún mantiene que el deportado político sabía por qué era deportado. Para el escritor, el deportado político elige ser deportado, porque podría haberse quedado en casa sin plantear resistencia alguna al régimen nazi y "esperar a que pasara la tormenta". Explica que la persecución era contra los resistentes, que él estuvo allí libremente. Ahí la paradoja: "Estoy preso porque soy libre".

Político a la fuerza
No poder narrar la experiencia de su deportación le cortaba la posibilidad de ser escritor, porque no podía escribir de otra cosa y prefería no hacerlo por salud. Así que encontró en la política la causa del porvenir. "En política todo está en el mañana, aunque indefinido", dice. Fue su motor vital hasta que, decepcionado, la abandona. En ese momento, regresa a la carne literaria.

Salir de la desmemoria
Para Semprún hay casos en los que el silencio también es positivo, señalando su propia experiencia. "Primero, apaciguar la memoria para cerrar una reconciliación nacional", cuenta. Y confirma el espíritu de la Transición española que él mismo protagonizó. "En España hubo un proceso de transición basado en la amnistía y la amnesia y fue positivo", explica. Sin embargo, el autor insiste desde hace tiempo en que ya es hora de salir de la desmemoria en España.


Público

viernes, 19 de noviembre de 2010

TRIBUNA: JULIÁN CASANOVA Treinta y cinco años sin Franco

JULIÁN CASANOVA 19/11/2010

A las diez de la mañana del 20 de noviembre de 1975, unas horas después de que se anunciara oficialmente su muerte, Carlos Arias Navarro leyó en público el testamento político de Francisco Franco, un "hijo fiel de la Iglesia" que solo había tenido por enemigos a "aquellos que lo fueron de España".


El franquismo está aún en nuestras vidas. Véanse el peso de la Iglesia, las fosas y la débil sociedad civil
El domingo 23, en el funeral de Estado, Marcelo González Martín, cardenal primado de España y arzobispo de Toledo, recordó el deber de conservar "la civilización cristiana, a la que quiso servir Franco, y sin la cual la libertad es una quimera". Esa misma tarde, una losa de granito de 1.500 kilos cubrió la fosa abierta para el caudillo en la basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, junto a la tumba de José Antonio Primo de Rivera. Bendecido por la Iglesia católica, sacralizado, rodeado de una aureola heroico-mesiánica que le equiparaba a los santos más grandes de la historia. Así murió Franco.

Su legado y el de la larga dictadura que presidió no es fácil resumirlo y es objeto de debate entre historiadores y de encontradas opiniones entre la ciudadanía.

Franco buscó y consiguió la aniquilación de sus enemigos que, si eran solo los de España, fueron en verdad muchos. Gobernó con el terror y la represión, pero también tuvo un importante apoyo social, muy activo por parte de las numerosas personas que se beneficiaron de su victoria en la Guerra Civil y más pasivo de quienes cayeron en la apatía por el miedo o de quienes le agradecieron la mejora del nivel de vida durante sus últimos 15 años en el poder.

Cuando murió, su dictadura se desmoronaba. La desbandada de los llamados reformistas o "aperturistas" en busca de una nueva identidad política era ya general. Muchos franquistas de siempre, poderosos o no, se convirtieron de la noche a la mañana en demócratas de toda la vida.

La mayoría de las encuestas realizadas en los últimos años de la dictadura mostraban un creciente apoyo a la democracia, aunque nada iba a ser fácil después de la dosis de autoritarismo que había impregnado la sociedad española durante tanto tiempo.

Tras una compleja Transición, sembrada de conflictos y de obstáculos, la democracia cambió el lugar de España en Europa, con su total integración en ella, uno de los sueños de las élites intelectuales españolas desde finales del siglo XIX.

El reto de los españoles del siglo XXI ya no consiste en crear una democracia plena con igualdad de derechos y libertades, caballo de batalla, a veces sangriento, de algunas de las generaciones que nos precedieron, sino en seguir cambiando para mejorarla y reforzar la sociedad civil y la participación ciudadana.
Treinta y cinco años después de la muerte del último dictador de nuestra historia, la sociedad española ha podido dejar atrás algunos de los problemas fundamentales que más le habían preocupado en el pasado.

Pero desde su tumba, Franco parece mostrar todavía el camino a seguir en otros no menos importantes.
El Valle de los Caídos fue suyo en vida y continúa siéndolo tras su muerte, incapaces los Gobiernos democráticos de establecer una política coherente de gestión pública de esa historia. Las miradas libres a ese pasado traumático y la reparación política, jurídica y moral de las víctimas de la violencia franquista generan el rechazo y el bloqueo de poderosos grupos bien afincados en la judicatura, en la política y en los medios de comunicación.

Y la jerarquía de la Iglesia católica, que ha logrado preservar con creces en la democracia la privilegiada situación que el franquismo le donó, protege con uñas y dientes sus finanzas y sus derechos adquiridos en la educación y discute, con el apoyo enérgico del Vaticano, cada palmo de territorio que el Estado quiere conquistar en el orden moral. Treinta y cinco años sin Franco y no tenemos una ley de libertad religiosa adaptada a la actual sociedad democrática plural y culturalmente diversa.

Asentada la democracia, debemos recordar el pasado para aprender. Miles de familias están esperando que el Estado ponga los medios para recuperar a sus seres queridos, asesinados, escondidos debajo de la tierra, sin juicios ni pruebas, para que no quedara ni rastro de ellos. Es necesario dar a conocer la relación de víctimas de la violencia franquista durante la guerra y la posguerra, ofrecer la información sobre el lugar en el que fueron ejecutadas y las fosas en las que fueron enterradas.

Y frente a esas historias todavía por descubrir, no puede dejarse de lado, abandonar o destruir, la memoria de los vencedores. Sus lugares de memoria son la mejor prueba del peso real que la unión entre la religión y el patriotismo tuvo en la dictadura.

No es posible renunciar al objetivo de saber, a que coexistan memorias y tradiciones diferentes. Pero para eso, antes, hay que remover los obstáculos que impiden rescatar de las cunetas y de las fosas perdidas a las víctimas de tanta tortura y asesinato. Treinta y cinco años después de la muerte de su principal responsable.
 
Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza.
El país

lunes, 15 de noviembre de 2010

Asociaciones de la memoria histórica piden al TS que reconsidere el archivo de la querella contra Saavedra


Tribunales
 Asociaciones de la memoria histórica piden al TS que reconsidere el archivo de la querella contra Saavedra
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Creen que podría haber prevaricado al encausar a Garzón para que no investigara el franquismo

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)
Diferentes asociaciones para la recuperación de la memoria histórica han presentado un escrito en el Tribunal Supremo pidiendo la nulidad del auto dictado el pasado mes de mayo por la denominada "Sala del 61" de este órgano, que rechazó la querella presentada contra el presidente de la Sala de lo Penal de este órgano, Juan Saavedra, al que acusan de prevaricar en las resoluciones que sentarán en el banquillo al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por irregularidades en su investigación de las desapariciones del franquismo.

El escrito, firmado por el abogado Fernando Magán, se interpone después de que el alto tribunal rechazara, el pasado 13 de octubre, el recurso de súplica interpuesto por las asociaciones contra el auto inicial de archivo.

En este documento, al que ha tenido acceso Europa Press, las asociaciones insisten en que Saavedra actuó irregularmente al "prohibir" al Juzgado Central de Instrucción número 5 (cuyo titular es Garzón, actualmente suspendido en sus funciones) continuar la investigación de las desapariciones durante el franquismo (diligencias previas 399/2006) y "acto seguido declarar que los hechos investigados estarían prescritos y/o amnistiados".

La Sala presidida por Juan Saavedra, según los querellantes, "da por sentado -sin fundamento- que estarían prescritos y amnistiados los actos de genocidio y lesa humanidad investigados en dichas diligencias previas, pero sin permitir a quienes son parte en éstas, los aquí recurrentes, ser oídos y ejercitar el derecho de defensa.

También acusan al magistrado del Supremo por impedir que, en el marco de la causa abierta a Garzón por un presunto delito de prevaricación, pueda tomase declaración a testigos de los hechos e investigar a los presuntos autores aún vivos.

EDAD DE VÍCTIMAS Y VERDUGOS
Dada la avanzada edad de todos éstos, continúa el escrito, las dilaciones procesales en cuyo origen se hallan los actos presuntamente cometidos por Saavedra "conllevan el daño irreparable de que morirán las víctimas directas antes de saber la suerte de los desaparecidos, los testigos antes de comparecer en un proceso judicial, y también los autores que siguen vivos".

Añade Magán en su escrito que los actos atribuidos a Saavedra forman parte de "una deliberada y consciente operación procesal dirigida a mantener el cierre de los tribunales del Reino de España al conocimiento, investigación y sanción de actos de naturaleza genocida cometidos en nombre de los Principios Fundamentales del Movimientos Nacional entre el 17 de junio de 1936 y el 15 de junio de 1977". 
Siglo XXI
Siglo XXI

jueves, 11 de noviembre de 2010

"Están tirados como perros, queremos llevarlos al cementerio y cerrar página"

Los restos de los dos abuelos de Alberto están enterrados en una fosa que ha sido localizada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Su vicepresidente, Santiago Macías, recuerda que la Ley de Enjuiciamiento Criminal obliga al juez a personarse en el lugar de los hechos acompañado de un forense.
NUEVATRIBUNA.ES / ISABEL G. CABALLERO 11.11.2010

Todo empezó cuando Nuria, la prima de Alberto vio por televisión la exhumación de una fosa del franquismo. Su madre entonces rememoró la tragedia vivida por su familia setenta años atrás y expresó a su hija el deseo de recuperar los restos de sus familiares que estaban “tirados como perros”, le dijo. Esta familia se puso en contacto con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que después de tramitar los permisos necesarios ha iniciado la exhumación del enterramiento situado en la localidad toledana de Calzada de Oropesa.

Más de una veintena de casquillos de bala, encontrados gracias a un detector de metales, dieron la pista para la localización de la fosa. En ella hay enterrados siete vecinos de Las Ventas de San Julián. Alberto García Simón es el abuelo materno de Alberto y Manuel Gutiérrez Castaño, su abuelo paterno. El hermano de éste, Antolín Gutiérrez Castaño, también fue asesinado por las fuerzas sublevadas de Franco. Junto a ellos se encuentran los cuerpos de Germán Sarro García, Francisco Herreruela Arroyo, Lorenzo Polo Hernández y Enemesio Hernández Álvarez.

La ARHM ya se ha puesto manos a la obra para proceder con los trabajos de exhumación que estiman durarán tres días. Como viene haciendo tras el hallazgo de una nueva fosa, la asociación ha denunciado ante el cuartel más cercano de la Guardia Civil la aparición de restos humanos con signos de violencia instando al juez que se persone en el lugar de los hechos según obliga la Ley de Enjuiciamiento Criminal y “si la justicia no actúa estará incumpliendo gravemente un deber que genera indefensión a las víctimas”, recuerda el vicepresidente, Santiago Macías.

Desde que Baltasar Garzón remitiera las causas a los correspondientes juzgados, tan sólo el 5% de los jueces a los que han llegado este tipo de denuncias se han personado en el lugar y los que no lo han hecho han esgrimido argumentos como que el delito había preescrito o que, por el contrario, no se observaba la comisión de ningún delito. Y eso cuando en la mayoría de las fosas encontradas se ha localizado casquillos de balas. Por ello, Macías insiste en que el juez, acompañado de un forense, debe recoger in situ la información necesaria para decidir las diligencias que puede llevar a cabo. La ARHM advierte de que el incumplimiento de la ley conlleva una falta que será denunciada ante el Consejo General del Poder Judicial.

Durante los dos días transcurridos desde que se encontraron los restos se han desplazado hasta el lugar algunos familiares, muchos de ellos llegados desde bastante lejos. Alberto cuenta, en conversación con nuevatribuna.es, lo que sabe de lo ocurrido a sus dos abuelos. Fueron fusilados en la madrugada del 25 de noviembre de 1936 después de haber sido retenidos en el cuartel de la Guardia Civil durante catorce días. Su abuelo paterno dejó siete hijos, y el padre de su madre tres más uno en camino ya que su abuela estaba embarazada. Alberto no quiere venganza: “Sólo queremos llevar los restos al cementerio. Queremos cerrar página”, asegura, al tiempo que denuncia que con su familia se cometieron “dos crímenes”, el de los fusilamientos y el “dolor y la pena” que durante todos estos años han padecido. 
 

viernes, 5 de noviembre de 2010

Acto dia 7 Puerta del Sol: Homenaje a los Defensores de Madrid 1936-1939.

HOMENAJE A LA DEFENSA DE MADRID 1936-1939

La Coordinadora de Asociaciones para la Memoria Democrática de Madrid

Os convoca
el 7 de noviembre
(domingo)
12:30 horas
Puerta del Sol
(junto al monumento de Carlos III)
Madrid.
Ofrenda Floral ante un diseño de placa que conmemora dicho día.
Minuto de silencio en recuerdo  de los defensores de la Libertad
y de las víctimas civiles de los bombardeos

Acto cultural
19 h. en el Ateneo de Madrid
para reivindicar que el día 7 de noviembre sea declarado Día Oficial de Madrid.

Intervendrán en los dos actos:
Representantes de las grupos políticos del PSOE e IU del Ayuntamiento y la Asamblea Regional de Madrid.
Esperamos contar con vuestra presencia.


En el 7 de Noviembre


« Aquí en Madrid se encuentra la frontera universal que separa la libertad de la esclavitud. Aquí en Madrid se enfrentan en su lucha dos civilizaciones incompatibles: el amor contra el odio, la paz contra la guerra, la fraternidad de Cristo contra la tiranía de la Iglesia... Esto es Madrid. Es la lucha por España, por la humanidad, por la justicia, que, con su manto de sangre, cubre a todos los seres humanos.... ¡Madrid! ¡Madrid! »
Fernando Valera, 8 de noviembre, desde Radio Madrid.


En este lugar al menos,
la dignidad de los hombres corrientes se ha mantenido firme ante al mundo.
Vincent Jimmy Sheean


La batalla y defensa del Madrid capital de la República española que comenzó el 7 de noviembre de 1936 fue uno de los sucesos más extraordinarios de la historia contemporánea. Un ejército bien equipado, al mando del general Mola, compuesto por decenas de miles de soldados, en su mayor parte mercenarios extranjeros: legionarios y marroquíes, apoyados por italianos y alemanes enviados por las potencias nazi y fascista, se enfrentó contra el mal armado pueblo de Madrid. Pensaban que sería el asalto final a la República. La Legión Cóndor, compuesta de escuadrillas de bombarderos Junkers 52, y de aviones de caza, Heinkels 51 y Messerschmidts 109, se encargó de la agresión aérea contra Madrid. Nunca antes de la II Guerra Mundial ninguna gran ciudad fue tan intensa y sistemáticamente bombardeada con bombas incendiarias: barrio por barrio, sus hogares, los hospitales, museos, y otros edificios civiles fueron destrozados, con la intención de extender el pánico entre la población y experimentar minuciosamente la reacción de una población civil ante el incendio de su ciudad. Durante largos meses murieron miles de personas inocentes. En los primeros momentos hubo desaliento, pero los ciudadanos y trabajadores se dirigieron hacia el frente, muchos de ellos sin armas, preparados a sustituir a quienes caían muertos o heridos. Las mujeres se manifestaron exigiendo que todos los hombres fuesen al frente; muchas de ellas lucharon, como en el Puente de Segovia, y, junto con los niños, construyeron barricadas. Los milicianos no retrocedieron siguiendo la proclama del ¡No pasarán!
Por primera vez en la guerra, aparecieron los aviones soviéticos y protegieron a Madrid contra los bombarderos alemanes e italianos. El 7 de noviembre las primeras unidades de las brigadas internacionales desfilaron por la Gran Vía, camino del frente. Alemanes, franceses y belgas, polacos, ingleses, irlandeses, mexicanos, palestinos, australianos, argentinos.. ., voluntarios llegados de todos los continentes, de todas las religiones y creencias, convencidos de que en España se libraba la primera batalla contra la barbarie totalitaria, contribuyeron, miles de ellos con su vida, durante los largos meses del asedio, a la resistencia de Madrid y mostraron a sus habitantes el significado del internacionalismo y la idea universal de libertad. Pero la victoria fue del pueblo de Madrid.
La conmemoración del espíritu de lucha, valor y resistencia del pueblo madrileño, el 7 de Noviembre, que deseamos que se convierta en un Día Oficial de la Comunidad de Madrid, como lo ha sido el recuerdo del 2 de Mayo frente a la invasión francesa en 1808, afirma la fidelidad y compromiso de los ciudadanos madrileños con los valores universales, resumidos en los conceptos de Libertad, Igualdad y Fraternidad y de respeto a los derechos humanos, las mismas ideas que dieron sentido a la lucha y la Resistencia, que mantuvieron la esperanza, contra la brutalidad nazifascista durante la II Guerra Mundial, y que permitieron, tras 1945, a las naciones europeas, al norte de España, reconstruir sociedades pacíficas, fruto de los esfuerzos y sacrificios de aquel pasado reciente. El reconocimiento oficial de esa misma lucha, en Madrid, el 7 de Noviembre, nos incorpora a la historia europea y a su Memoria colectiva, de la que sin duda formamos parte.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La Corte Suprema uruguaya declara inconstitucional la Ley de Caducidad

Dicha norma impedía juzgar a militares uniformados que violaron los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985) 

La Suprema Corte de Justicia de Uruguay declaró hoy inconstitucional la Ley de Caducidad, que impide juzgar a uniformados que violaron los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985), para una causa contra el ex presidente de facto Juan María Bordaberry.

Según la resolución emitida por el alto tribunal, la Ley de Caducidad no podrá aplicarse en esta causa, en la que se investigan 20 asesinatos cometidos bajo el gobierno dictatorial, y, por lo tanto, la fiscalía y los tribunales podrán juzgar el caso sin que quienes participaron de los hechos gocen de ninguna protección.
Esta es la segunda ocasión en la que la Corte Suprema declara inconstitucional la norma para aplicarse en un caso concreto, después de que en octubre de 2009 se pronunciara en contra de la Ley en el caso del asesinato en 1974 de la militante comunista Nibia Sabalsagaray.

Público 

miércoles, 27 de octubre de 2010

Argentina pregunta a España si está investigando el genocidio franquista

La jueza María Servini de Cubría exhorta a las autoridades españolas si se está investigando la existencia de “un plan sistemático, generalizado, deliberado y planificado para aterrorizar españoles a través de su eliminación física” durante la Guerra Civil y el posterior periodo de impunidad.
 
NUEVATRIBUNA.ES / ISABEL G. CABALLERO 26.10.2010

El pasado mes de abril, víctimas del franquismo presentaron una querella contra el genocidio franquista ante la Justicia argentina. Trascurridos estos meses, la jueza María Servini de Cubría ha remitido a las autoridades españolas un escrito donde se pregunta si se están investigando en España los crímenes cometidos por el régimen de Francisco Franco en el periodo comprendido entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977.

En el escrito, al que ha tenido acceso nuevatribuna.es, se informa de la causa abierta en Argentina para investigar la posible comisión de “hechos atroces de genocidio y lesa humanidad” entre los que se cuentan “torturas, asesinatos, desapariciones forzadas de personas y sustracción de menores”.

La querella parte de las denuncias de familiares de víctimas del franquismo, pero se hace extensible –según consta en el auto- a “miles de personas asesinadas en las semanas que siguen al 17 de julio por el grupo de oficiales militares alzados, la Falange Española y otras organizaciones afines de apoyo a la insurrección, en lo que constituyó un plan sistemático, generalizado, deliberado y planificado de aterrorizar a españoles partidarios de la forma representativa de gobierno, a través de la eliminación física de sus más representativos exponentes”.

El escrito relata el estremecedor testimonio de una de esas víctimas, Silvia Carretero, viuda de José Luis Sánchez Bravo, fusilado el 27 de septiembre de 1977. Ella misma fue torturada por la Guardia Civil estando embarazada de pocos meses.

Con estos hechos, la jueza federal argentina pide a las autoridades españolas información relacionada con la causa que intentó abrir el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, por el que se le acusó de prevaricación tras una querella interpuesta por Falange y el sindicato ultraderechista Manos Limpias y que se encuentra ahora a la espera de juicio. En caso afirmativo, la magistrada solicita “hacer conocer a esta Judicatura la naturaleza y el estado procesal actual de las investigaciones, con expresa indicación de los tribunales actuantes”.

lunes, 25 de octubre de 2010

REPORTAJE: MEMORIA HISTÓRICA El bulo (mundial) del Caudillo

El mito se desvanece. Franco no convenció a Hitler de que España debía abstenerse de entrar en la II Guerra Mundial. Fue el Führer quien creyó que su colaboración podía ser un lastre

LUDGER MEES 24/10/2010

Ayer, 23 de octubre, se cumplió el 70º aniversario de la famosa reunión celebrada entre Franco y Hitler en la estación fronteriza de Hendaya. Fue la única ocasión en la que el Caudillo vio personalmente al Führer para poder agradecerle efusivamente la ayuda prestada por el dictador alemán durante la Guerra Civil. La reunión -incluida una cena de gala- duró nueve horas y su único resultado tangible fue un protocolo secreto redactado por los alemanes y acordado con los Gobiernos italiano y español en el que España se comprometió a intervenir en la guerra contra Inglaterra después de haber sido provista de la "ayuda militar necesaria para su preparación militar". Como contrapartida, Alemania facilitaría ayuda económica, alimentos y materias primas al régimen español, autorizando la "reincorporación de Gibraltar" a España y compensando el esfuerzo bélico del país con la cesión de unos "territorios en África" sin determinar.
Pocos años después comenzó la construcción de la leyenda de Hendaya por parte de los dirigentes del régimen y sus hagiógrafos, una leyenda que se iba convirtiendo en un pilar esencial del mito fundacional del franquismo. Según esta leyenda, fue la astucia de Franco la que le permitió resistir ante las presiones del dictador alemán para que España entrara en la guerra al lado del Eje. Haciendo gala de una hábil prudencia, el Caudillo supo parar las pretensiones del Führer y así salvaguardar la libertad de su país e impedir la catástrofe que hubiera supuesto un nuevo compromiso bélico. La construcción de esta leyenda se culminó con un éxito notable, pues todavía hoy día, y pese a las aplastantes pruebas aportadas por los historiadores en sentido contrario, la idea de que, gracias a una jugada táctica genial, Franco sacó a España de la II Guerra Mundial, es casi vox pópuli. Una parte no insustancial de este éxito se debe a las potencias occidentales a cuyos Gobiernos, en tiempos de la guerra fría, esta leyenda vino bien para justificar la incorporación de la dictadura franquista como nuevo aliado en el frente anticomunista, en lugar de eliminar este vestigio obsoleto del pasado fascista.
Sin embargo, 70 años después ya no puede haber lugar a la mitificación de aquel encuentro. Gracias a las investigaciones de varios historiadores, sabemos bastante bien lo que ocurrió antes, en y después de Hendaya, aunque una parte de las fuentes de la parte alemana se hayan perdido. El resultado no tiene mucho que ver con lo que cuenta la leyenda.
La correspondencia cruzada entre el Caudillo y Serrano Súñer, cuando el ministro de Gobernación y poco después ministro de Asuntos Exteriores se encontraba en Berlín para hablar con Von Ribbentrop, ministro de Asuntos Exteriores alemán, y con el mismo Hitler, no corrobora la imagen del cuñadísimo como ferviente defensor del compromiso militar de España y Franco como freno de estas pretensiones. Al contrario, en las cuatro reuniones de septiembre Von Ribbentrop trató a Serrano de forma bastante despectiva, pues no comprendía por qué el español se negaba a ceder una de las islas Canarias para el uso de la Marina alemana, cuando, según el mandatario nazi, Franco debía su triunfo en la Guerra Civil a la ayuda alemana. El español se sentía ofendido en su orgullo, pero recibía de su jefe respuestas e interpretaciones mucho más positivas que confiaban en la buena voluntad de Hitler y su supuesta comprensión de las posturas españolas, achacando los problemas a la exagerada autoestima y el deseo de protagonismo de Von Ribbentrop. En todo caso, el hecho de sentirse tratado más como un Gobierno satélite que como un potencial aliado militar contribuyó a temperar la desbordante germanofilia de Serrano Súñer, lo que también le hizo ver una hipotética entrada en la guerra con otros ojos.
Antes de llegar a Hendaya, Hitler ya había sacado la conclusión de que en ese momento la entrada de España en la guerra habría sido más un lastre que una ventaja para los intereses del Eje. Por una parte, conocía los categóricos informes de los responsables de la Wehrmacht, que constataron que Franco no poseía nada semejante a un ejército operativo y eficaz, y que cambiar esa situación requería de un costoso esfuerzo previo de rearme. Por otra parte, los bombardeos de ciudades inglesas no estaban surtiendo el efecto deseado, de manera que se imponía la impresión de que la guerra contra el único enemigo en Europa que todavía se resistía a la hegemonía alemana iba a durar más de lo estipulado. Para ello, y eso fue el tercer y decisivo argumento, Hitler necesitaba construir una amplia entente antibritánica, en la cual la Francia de Vichy estaba llamada a desempeñar un papel importante, sobre todo para cubrir el flanco africano contra los británicos y sus aliados de la Francia libre liderada por De Gaulle. Y el mariscal Pétain, presidente de la Francia colaboracionista, quiso demostrar que la confianza que Hitler depositaba en él y su régimen estaba justificada: en septiembre, las tropas de Vichy rechazaron un intento de ocupar Dakar por parte de los británicos y franceses de De Gaulle. Hitler estaba convencido, por tanto, de que si cedía ante las exigencias de Franco pagándole su entrada en la guerra con el traspaso -una vez ganada la guerra- de territorios hasta entonces franceses en África, esta concesión iba a provocar la masiva deserción de las tropas francesas en aquellos territorios coloniales y el inevitable avance de los británicos. Mussolini compartía totalmente esta valoración.
En Hendaya no hubo, por tanto, ninguna presión directa con el fin de forzar a Franco a entrar en la guerra. Hitler entendía el viaje más bien como un viaje de exploración, cuyo objetivo era el de mediar y consensuar los diferentes intereses defendidos por sus aliados en el bando antibritánico. Su mensaje era claro: todo lo que obstaculiza la consecución y puesta en práctica de esta entente bajo la hegemonía de Alemania perjudicaba a la guerra y retrasaba la victoria final. De ahí también el tremendo enfado del Führer al salir de su reunión con Franco -a Mussolini le dijo que prefería que le sacaran tres muelas antes de tener que estar otra vez nueve horas con Franco-. ¿Cómo podía un don nadie, que le debía a él su puesto, insistir en unas reivindicaciones territoriales a sabiendas de que la realización de las mismas tenía necesariamente que resquebrajar la alianza con Vichy y, por consiguiente, ayudar al enemigo?
Paul Preston está en lo cierto cuando afirma que si la España franquista no entró en la guerra, no fue el resultado de ninguna genial estrategia para evitarlo: quedó fuera porque Franco tuvo suerte. Suerte porque en septiembre y octubre de 1940 Hitler, todavía en la cúspide de su poder pero inquieto porque Inglaterra se le estaba resistiendo, estaba convencido de que Pétain le ofrecía mucho más que Franco. No es posible saberlo hoy, pero no es nada descabellada la hipótesis de que si el asalto británico a Dakar se hubiera saldado con éxito, y si, debido a ello, Pétain no hubiera tenido la oportunidad de lucirse y hacer subir sus acciones en la bolsa del poder nacionalsocialista, Hitler habría estado más receptivo ante las reivindicaciones territoriales del Caudillo. Así, una vez satisfecho su sueño de grandeza africanista, el Caudillo habría conseguido el botín que buscaba como recompensa para la entrada en la guerra. Sin embargo, la suerte redujo su participación militar activa al envío de los casi 50.000 soldados de la División Azul con el uniforme de la Wehrmacht al frente del Este.

El País

domingo, 24 de octubre de 2010

Una década de memoria histórica

Reportaje | m. j. alonso

Juristas, cantantes, actores y escritores se unieron para denunciar que España incumple el derecho internacional

24/10/2010 

Entre recuerdos pero con la memoria muy viva. Rodeados de fotografías de fosas abiertas, cráneos enterrados, lágrimas y suelas de zapato. Así se abrieron ayer en el Campus de Ponferrada las jornadas conmemorativas del décimo aniversario de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). Un cumpleaños con el que el colectivo pretende rendir homenaje a las víctimas y reflexionar sobre el papel que ha desempeñado en la última década, con un trabajo que ha permitido abrir una grieta en el silencio imperante durante años y cerrar una llaga en el seno de las familias descendientes de aquellos que fueron fusilados y han sido encontrados. Porque como asegura el vicepresidente de la ARMH, Santiago Macías, «con cada fosa abierta se ha cerrado una herida».
Expertos juristas, antropólogos, psicólogos e historiadores participaron en un encuentro donde se abordó el contexto legislativo actual en el que se mueve la asociación. La conclusión fue clara, España no está haciendo sus deberes y está incumpliendo el Derecho Internacional. «El Estado español está obligado a recuperar los restos, a buscarlos, identificarlos y devolverlos a sus familias. Se trata de dar cumplimiento a la legalidad internacional y protección a las víctimas», aseguró el magistrado de la Audiencia Nacional Ramón Sáez, que cuestionó en voz alta por qué «el Gobierno no es capaz de responder a los crímenes más graves de la historia de este país» y calificó como «injustificable» que «el solar patrio -como algunos lo llaman- siga preñado de restos de seres humanos vilmente asesinados».
Según los datos recogidos en el sumario del juez Baltasar Garzón, 113.000 personas fueron asesinadas en España durante el franquismo. De ellas, 1.500 han sido encontradas e identificadas en un total de 145 fosas. 30 de esas fosas se encuentran en el Bierzo. Es precisamente esta comarca uno de los dos polos fundamentales para la ARMH. Junto a la provincia de Burgos, es aquí donde se ha producido un «mayor aprendizaje social», tal y como aseguró el presidente de la asociación, Emilio Silvia. En el Bierzo empezó todo con la exhumación de la fosa de los Trece de Priaranza. Ayer, una década después, actores, escritores y cantantes rindieron homenaje a las víctimas. El Teatro Bergidum crujió en medio de una emoción contenida al escuchar versos, canciones y palabras con un fin, «la dignidad».

Diario de León

sábado, 23 de octubre de 2010

Jueces e historiadores reclaman en Ponferrada que se investiguen los crímenes del franquismo

  • a Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica celebra 10 años
  • La asociación ha desenterrado a 1.400 víctimas
  • Los expertos piden que se revise la historia y critican la causa contra Garzón
dictador era un criminal, el más grande criminal de nuestra historia democrática y además, impuneLa abogada Ana Messuti, el magistrado del Tribunal Supremo, José María Martín Pallín y el magistrado de la Audiencia Nacional Rafael Sáez, en el X Aniversario de la ARMHMarina Redondo

 
VICKY BOLAÑOS - Enviada especial a Ponferrada (León) 23.10.2010 - 18:54h

"En marzo por fin enterramos a a mi abuelo, Fidel Blanco i Pascual". Este fotógrafo leridano, que luchó en el frente asturiano durante la Guerra Civil y que fue fusilado, permaneció desde entonces en una fosa común cercana a Sigüeya (León). Su nieta, Mª Josep Rovira, ha contado a RTVE.es cómo emprendió la búsqueda de su abuelo, por casualidad, hace unos años. Después de muchos viajes de Lleida a León y una ardua investigación, localizaron la fosa y le desenterraron. Mª José ha acudido este fin de semana a Ponferrada (León), como otras familias y expertos a las jornadas del X aniversario de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

Fue precisamente muy cerca de esta localidad leonesa donde se llevó a cabo la exhumación de la primera fosa común con víctimas de la represión franquista. Fue un 23 de octubre de 2000, y se recuperaron los restos de trece civiles republicanos, asesinados en 1936 en la localidad de Priaranza del Bierzo. Uno de los impulsores de esta exhumación, Emilio Silva, es actualmente el presidente de la ARMH y reconoce que en estos diez años se ha avanzado muchísimo. "Sin sede, ni apenas recursos hemos conseguido exhumar a 1.400 personas, que se abra el debate y se homenajee a republicanos. Del pasado no te puedes escapar", relata.

Y es que, afirma, son 12.000 las familias que han recurrido a la asociación para solicitar ayuda para buscar a sus desaparecidos. "Continuamente recibimos correos de gente que empieza a buscar a sus familiares, es un engranaje que no va a parar", manifiesta y aclara que su asociación no pretende "abrir heridas" ni "buscar venganza", sino recuperar la historia de una "forma natural" con el objetivo de mejorar la democracia. A su juicio, los años de silencio de la dictadura y la posterior transición -en 1977 se aprobó la Ley de Amnistía por la que se extinguen las responsabilidades por cualquier crimen anterior-, impidieron hacer la labor de reparación que exigen las leyes internacionales de Derechos Humanos.

Revisión de la historia española

"Es posible que haya que pasar la página, pero antes hay que leerla". Así ha concluido el magistrado emérito del Tribunal Supremo, José Antonio Martín Pallín, su intervención en las jornadas de Ponferrada. En su opinión y en la de los expertos y familiares presentes, sigue existiendo la necesidad de revisar la historia, desenterrar a las víctimas de la Guerra Civil y la posguerra españolas  y condenar los crímenes cometidos durante 40 años de dictadura franquista. "La Ley de Amnistía se puede y se tiene que derogar", ha solicitado Martín Pallín, quien también opina que la justicia española debe implicarse y hacer cumplir la ley, tanto la Ley de Memoria Histórica como la Declaración Universal de Derechos Humanos.
El magistrado de la Audiencia Nacional, Rafael Sáez, ha reivindicado la necesidad de que la Justicia actúe y el trabajo de los movimientos por la memoria. "Hubo un golpe de estado y en la mitad del país no hubo guerra, sino un genocidio. El dictador era un criminal, el más grande criminal de nuestra historia democrática y además, ha quedado impune", ha subrayado.

Las víctimas reclaman justicia

Por su parte, la abogada Ana Messuti, quien ha acudido como representante de los abogados que han presentado una querella contra la impunidad de los crímenes del franquismo ante la justicia argentina, ha sentenciado que es "impostergable" investigar los crímenes de genocidio y de lesa humanidad cometidos entre 1936 y 1977. Su querella incluye los fundamentos de la causa iniciada en 2008 por el juez Baltasar Garzón por las desapariciones del franquismo, que fue paralizada por Tribunal Supremo y por la que será juzgado por un presunto delito de prevaricación.

"No se ha hecho justicia, y ni los archivos ni los libros pueden reclamarla", ha dicho, al tiempo que reclama a todos los familiares de las víctimas que denuncien su caso -ya llevan 600- a la justicia argentina. Aunque ha reconocido que el proceso podría ser largo, ha explicado que el Gobierno español se ha mostrado dispuesto a colaborar y están esperando a que algún juzgado comience a investigar la causa.

"El silencio debe romperse"

Muy contundente se ha mostrado en las jornadas sobre Memoria Histórica el catedrático de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra, Vicenç Navarro, quien ha vivio exiliado en Europa y en EE. UU. 40 años. "Hay que desenterrar la historia de este país y que se conozca. El silencio es admitir la continuación de una historia en la que los fusilados, torturados y exiliados son los malos", ha afirmado el catedrático, "el pueblo resistió con pocas armas y recursos durante tres años, mientras que el lado que venció no hubiera ganado sin Hitler ni Mussolini. Esto fue un genocidio y así lo ha reconocido la ONU".
Quien también ha expresado sus ganas de romper ese silencio es la leonesa Nancy Prada. Ha contado a RTVE.es que su bisabuelo, Pío Alonso Cerejido, alcalde republicano, fue fusilado después de permanecer dos años escondido. El cura de su pueblo lo delató junto a otros compañeros. Nancy se lamenta de que en 2010 siga sin poder hablar con su familia del asesinato de su pariente, al que no ha conseguido encontrar. Y, después de expresar su deseo de que se conozca entre los jóvenes la reciente historia española, afirma:  "Estoy orgullosa de ser republicana".

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viernes, 22 de octubre de 2010

El csic estudia el impacto social de las exhumaciones

MADRID, 21 (SERVIMEDIA)


El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) está coordinando el proyecto "Políticas de la Memoria", que evalúa el impacto sociológico, antropológico, jurídico, político y mediático que las exhumaciones tienen sobre la sociedad contemporánea.
Según informó el CSIC, el equipo de investigación está compuesto por forenses, biólogos, juristas, antropólogos, sociólogos, politólogos e historiadores de distintas instituciones.
Según explica el investigador del CSIC y coordinador del proyecto, Francisco Ferrandiz, una de las partes del proyecto consiste en dar asesoría técnica en las exhumaciones a petición de las asociaciones implicadas.
Así, forenses, arqueólogos y biólogos se encargan de localizar fosas, exhumar cuerpos, recoger documentación, elaborar informes y entregar los restos a los familiares.
Además, psicólogos y antropólogos recogen los testimonios de los familiares y registran los rituales y homenajes que se llevan a cabo al finalizar las exhumaciones y devolver los restos a sus descendientes.
A partir de ahí, comienza la fase de investigación "propiamente dicha", que consiste en ver "cómo esos fenómenos se reflejan en la sociedad española, en su discurso político, su legislación o en las industrias culturales".
"En definitiva, se trata de estudiar, en el contexto de la llamada 'justicia transicional', los diversos mecanismos que pone en marcha una sociedad determinada para enfrentarse a un pasado traumático", explica Ferrandiz.
Aunque oficialmente el proyecto ha comenzado este año, algunos de los investigadores han estado presentes en exhumaciones desde el año 2000.

Siglo XXI

sábado, 16 de octubre de 2010

Los muertos de Pinochet en Copiapó no salen en la televisión


Familiares de desaparecidos celebran el procesamiento de Pinochet en 2001. / REUTERS Consiguieron salir los 33 mineros de San José tras 69 días de entierro, pero en el desierto de Atacama que se los tragó hay más historias, la de los desaparecidos de La caravana de la muerte, el escuadrón de asesinos que dirigido por el general Sergio Arellano Stark mató en octubre de 1973 a 96 personas sin juicio ni sentencia, al capricho del dictador Pinochet, con el fin de dar escarmiento y ejemplo. En Copiapó, donde se arremolina la prensa mundial para asistir a la salida de los primeros dados de alta, se asesinó a 16 personas, tres de ellas siguen desaparecidas. Le supera Calama, con 26. Hubo más en Valdivia (12), Curicó (dos), Linares (cuatro), Cauquenes (cuatro), La Serena (15), Antofagasta (14) y Arica (tres).
Pertenece a la época más siniestra de Chile, sobre la que cayó un manto de silencio. Entonces no había focos, ni retransmisiones televisivas en directo ni emoción planetaria.
Los casos de Benito Tapia, Antonio Maguindo Castillo y Ricardo Hugo García, los desparecidos de Copiapó, junto a los de Calama, sirvieron para procesar a Pinochet. El dictador que tanto había trabajado por labrarse un lugar en su historia quedó descabalgado gracias a un juez español y el empeño de un abogado, Joan Garcés, amigo de Salvador Allende. Pinochet cambió la eternidad de los héroes de la patria por la de los asesinos en masa. Hoy está donde debe: en la historia de la infamia. ..........

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viernes, 15 de octubre de 2010

Las olvidadas del franquismo

Las asociaciones reprueban el silencio de los populares sobre las 'pelonas'

E. C. - Sevilla - 15/10/2010

A la investigadora Pura Sánchez le hace gracia ser "la inspiradora". Según cuenta, así la llaman últimamente en los círculos del PP a la autora del libro Individuas de dudosa moral.
A la investigadora Pura Sánchez le hace gracia ser "la inspiradora". Según cuenta, así la llaman últimamente en los círculos del PP a la autora del libro Individuas de dudosa moral. Ese ensayo por el que la Junta andaluza ha aprobado una indemnización única de 1.800 euros a las mujeres vejadas en la guerra civil y la dictadura. A Sánchez le da la risa que a Juan Gallo, comisario de la Memoria Histórica, se le denomine "el instigador" del decreto con el que se censura la violencia que sufrieron las pelonas. Para Sánchez, "son las grandes olvidadas" de la historia española.
Muchas han muerto y de las que siguen vivas, la mayoría sufrido su drama en silencio. Así que se mosquea: "Es un reconocimiento de justicia". Por todas aquellas que fueron rapadas, obligadas a tomar aceite de ricino, a cantar el Cara al Sol, a pasearse por su pueblo e incluso fueron violadas, el comisario, la investigadora y los presidentes de tres asociaciones se plantaron ayer en el Parlamento andaluz. Quisieron estar presentes en la aprobación de una proposición no de ley que PSOE e IU (el PP no votó) hicieron a las represaliadas de la guerra. La falta de apoyo del Partido Popular sentó muy mal entre las asociaciones, que al unísono criticaron el carácter "electoralista" del silencio de los populares.
Gallo consideró ayer que al principal partido de la oposición "le importan poco las mujeres" y Pura Sánchez fue más allá: "Esa actitud contra mujeres que han sufrido tanto es de miserables". Y es que el PP no cree necesarias las subvenciones a las mujeres represaliadas por "no hurgar en la herida" y por la crisis económica. El enfado de las asociaciones ayer se acrecentó, especialmente cuando el portavoz popular, Carlos Rojas, habló de "preguerra" para referirse a la Segunda República. "Utilizó un tono conciliador aparentemente, pero esa denominación indica la concepción de la memoria y del franquismo que tienen", reprobó la investigadora, tras la discusión de la proposición no de ley en la Cámara.
En Andalucía ha habido mutismo popular, pero la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, llegó a decir que "el PSOE distingue a las mujeres según su ideología" y el consejero de Presidencia de Madrid, Francisco Granados, calificó la medida "de vómito". Unas afirmaciones que llevaron ayer a la presidenta de Recuperación de la Memoria de Granada, Maribel Brenes, a mostrarse categórica: "Es un comportamiento electoralista. Se olvidan de que es una ayuda simbólica. Están intentando que estas historias caigan en el olvido". Y la del Foro por la Memoria de Córdoba, María del Mar Téllez, tampoco se quedó atrás: "El PP está aprovechando la coyuntura para hablar por hablar. Esta ayuda es una cuestión de derechos humanos". Y es que, según Téllez, hay una cosa importante que el grupo popular no comprende: "Aquella forma de escarnio público estaba muy bien diseñada para la mujer, querían someterlas al miedo".

El País

"Hay riesgo de que la gente empiece a abrir fosas por su cuenta"

Juristas y forenses alertan sobre la posibilidad de que personas no cualificadas se lancen a realizar exhumaciones cuando se publique el mapa de fosas

NATALIA JUNQUERA - Madrid - 14/10/2010

Juristas, historiadores, forenses y familiares de víctimas de la represión franquista hicieron balance el jueves en la Universidad Carlos III de Madrid de los 10 años que han pasado desde que Emilio Silva exhumó los restos de su abuelo, fusilado en 1936, y arrancó el llamado movimiento por la recuperación de la memoria histórica. Todos reclamaron la presencia de jueces en las exhumaciones y una mayor implicación del Estado.

El médico forense Francisco Etxeberria, que ha abierto más un centenar de fosas del franquismo en la última década, lanzó una alarma: "El Gobierno está a punto de publicar el mapa de fosas y hay un riesgo de que gente no cualificada intente abrirlas porque todavía no se ha terminado el protocolo de exhumaciones".

Etxeberria se sumó a la petición de que los jueces acudan a las fosas, "porque las identificaciones que hacemos carecen de validez judicial y administrativa. Si a Garzón le hubiesen dejado continuar, lo primero que iba a hacer era solucionar esto".

Luis Ríos, profesor de Antropología física de la Universidad Autónoma de Madrid, comentó que en su laboratorio habían llegado a tener 370 restos de personas exhumadas. "¡Y somos solo tres en el departamento!", explicaba. "Debería haber una autoridad judicial detrás. El Ministerio de Justicia tiene a profesionales muy cualificados con bases de datos profesionales para analizar todo esto".

José Ignacio Casado, coordinador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica en Burgos aseguró que ante el hallazgo de restos humanos con signos de muerte violenta al primero que avisan es al juez, "pero luego nunca se presentan". "¿Y si no intervienen, qué hacemos? Yo soy partidario de seguir adelante porque, si nosotros no hacemos lo que nosotros hemos hecho, nadie lo va a hacer".

Guillermo Fouce, profesor de la Universidad Carlos III y coordinador de Psicólogos sin Fronteras en Madrid, opinó que "una de las debilidades" del movimiento para la recuperación de la memoria histórica "es que ha hecho menos política de la que debería haber hecho. Porque política es reclamar ante la dejación de funciones del Estado, salir a la calle para protestar por el enjuiciamiento de Garzón..."

Santiago Macías, vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, aseguró que la situación había cambiado mucho desde que Emilio Silva empezó a excavar. "En el Bierzo, donde se hizo la primera exhumación, ahora todo son facilidades. Hay alcaldes del PP que nos ayudan y eso era impensable hace 10 años".

 El País

miércoles, 13 de octubre de 2010

España. El médico forense Francisco Etxeberría busca a las víctimas de la Guerra Civil

El hombre que abría tumbas

El trabajo de Francisco Etxeberría levanta ampollas y provoca odios. Y cuando el famoso juez Baltasar Garzón fijó su atención en él, arreció la polémica. Este forense lleva 200 fosas comunes abiertas y 4.800 esqueletos exhumados en toda España desde el año 2000.

SAN SEBASTIAN| IPS
Forense. 200 fosas comunes y 4.800 esqueletos para buscar su identidad.
Forense. 200 fosas comunes y 4.800 esqueletos para buscar su identidad.
 
"Los tres derechos de las víctimas son verdad, justicia y reparación, y esto no se ha cumplido" para unos 200.000 desaparecidos y asesinados de la Guerra Civil Española (1936-1939) y la posterior dictadura de Francisco Franco, que terminó en 1975. "No creo que encontremos a todos, es imposible", dice Etxeberría.
Con la aprobación de la ley de la memoria histórica de 2000, y la denuncia de un hijo que había perdido a su padre, Etxeberría comenzó a excavar en Priaranza del Bierzo, en la norteña provincia de León. Se desenterraron 13 civiles fusilados en los comienzos de la guerra. Era la primera excavación científica realizada en España, más de 70 años después de que empezara la contienda.
Casi sin apoyos políticos ni financieros, el equipo liderado por este profesor de medicina forense de la Universidad del País Vasco ha incluido a decenas expertos voluntarios de todas partes del mundo.
Según Etxeberría, con la ley se trataba de "pasar de la verdad a la reparación, pero nadie quiere meterse en la justicia". Excepto el juez Garzón, quien se apoyó en esta investigación para su causa sobre la memoria histórica de Guerra Civil Española y el franquismo, la misma que le valió un pase al banquillo de los acusados.
Etxeberría habló con IPS de los retos de este proyecto.
IPS: ¿Cómo funciona?
FRANCISCO ETXEBERRIA: Siempre lo hacemos a solicitud de los familiares y excepcionalmente a petición de algunos ayuntamientos. En todos los casos notificamos a la autoridad judicial el deseo de los familiares de investigar. Y en general estas autoridades desestiman las reclamaciones bajo el argumento de que los hechos han prescripto.
De todos modos, en la investigación aplicamos los principios universales de la criminalística y generamos informes en formato de documento pericial que puedan tener una trascendencia administrativa.
IPS: ¿Con qué tipo de obstáculos se han topado?
FE: Lo más penoso ha sido la desatención de algunos ayuntamientos a las familias. Al principio, por dudas y miedos que poco a poco van desapareciendo. En algunos casos, por ideología contraria a reivindicar la memoria de los republicanos sociológicamente colocados en la izquierda.
IPS: 200 fosas comunes abiertas... ¿no es un resultado increíble para hacerlo casi sin apoyos políticos ni económicos?
FE: Hasta el presente ha existido nulo interés judicial y escaso interés institucional.
Lo realizado es fruto de la implicación personal de técnicos y especialistas que han actuado con compromiso ético. Tan solo desde hace tres años hay ayudas gubernamentales para sufragar los gastos de exhumación y laboratorio.
IPS: ¿Qué tipo de personas integra el equipo?
FE: Los historiadores que ya han investigado sobre la represión y el sufrimiento de la dictadura franquista. Tras ellos, los antropólogos sociales vienen recogiendo testimonios orales que completan el conocimiento de lo ocurrido.
Nosotros, arqueólogos, antropólogos forenses, médicos forenses y psicólogos intervenimos en la exhumación, y la investigación se completa con análisis de laboratorio que concluyen en la identificación y determinación de las causas de muerte.
IPS: ¿Qué piensa de que Garzón se haya sentado en el banquillo por querer corregir el vacío jurídico de la ley de la memoria histórica?
FE: Parece significar un retroceso. En España no hay riesgo de involución a la dictadura, pero estos hechos son un acontecimiento histórico penoso que nos recuerdan épocas preconstitucionales.
En realidad los familiares de las víctimas habían pedido amparo y tutela judicial que diera garantías al proceso de investigación puesto en marcha.
IPS: Usted ha dicho que no sabía que en la zona en donde no hubo contienda "se había matado a tanta gente". ¿Podría dar algún detalle?
FE: En una fosa encontramos a 11 mujeres entre los 17 enterrados allí. Eran enfermeras de un hospital psiquiátrico a las que asesinaron los franquistas.
Hay fosas en todas partes y sorprende la concentración en lugares rurales donde había campesinos y jornaleros que nunca supieron que había una guerra, ya que les mataron en los primeros días de la sublevación militar franquista.
Los historiadores han elaborado listados que llegan hasta los 130.000 asesinatos fuera de los frentes de batalla. Son crímenes de detención-desaparición que no prescriben.
IPS: En 1998, el obispado de Barcelona les pidió que exhumaran el cuerpo de un obispo que querían beatificar. ¿Se producen otras peticiones como ésta?
FE: Antes de que se abriera la primera fosa de republicanos en 2000, el obispado de Barcelona nos pidió la investigación de los restos del obispo Manuel Irurita, asesinado y enterrado en una fosa común de Montcada y posteriormente trasladado a la catedral.
Y de igual modo nos han pedido otras investigaciones de personas de derechas que fueron asesinadas por los republicanos. Pero son escasos los ejemplos que quedan por investigar, ya que el mismo franquismo se ocupó de ello al finalizar la guerra. Además, no se pueden comparar ni cualitativa y cuantitativamente las víctimas de ambos lados.
IPS: ¿Es verdad que podrían trabajar pronto en exhumar restos de republicanos enterrados en el Valle de los Caídos, el memorial construido por el franquismo?
FE: Al finalizar la guerra, los franquistas descubrieron que tenían menos víctimas que las que había ofrecido la propaganda de guerra. Y por ello trasladaron al Valle de los Caídos a víctimas del lado republicano.
Las familias no lo supieron entonces y por eso han pedido la recuperación de esos restos inhumados en un lugar de clara simbología franquista.
Caben dos posibilidades, recuperar esos restos o transformar ese lugar en un espacio que represente de forma real las ideas de todos y la verdadera historia de los hechos.

La República

martes, 12 de octubre de 2010

JUSTICIA EN FRANCIA. Crimenes de Lesa Humanidad en Chile.




Les invitamos a acompañar este Juicio de manera virtual, estaremos entregando información de su desarrollo, cada día a través del grupo creado en Facebook.


Les Invitamos a seguir el desarrollo del Juicio que se realizará entre el 6 y 16 de Diciembre. Estaremos enviando la información a través del Grupo creado para ello.

Cada día se sesionará mañana y tarde, y serán escuchados los testigos directos de cada caso, respecto de los hechos, pero también familiares respecto de las implicancias de la desaparición. También los "grandes testigos" (así llamados por los abogados), que testimoniaran sobre el contexto político represivo.(juristas, "expertos" respecto del daño, investigadores,etc) Esta es la Etapa final del proceso que comenzó a fines del año 1998, (octubre) por iniciativa de los familiares de 5 víctimas no sobrevivientes de nacionalidad francesa.

Alfonso Chanfreau, de 23 años, casado, una hija, Natalia de 14 meses al momento de la detención de sus padres, estudiante de Filosofía, Universidad de Chile, miembro del Consejo normativo, militante del Mir, fue jefe del GPM 5 hasta el 72, mediados, luego fue miembro del Regional y despues del CC. Dirigente estudiantil hasta inicios del 72. Detenido por la DINA el 30 de Julio de 1974. Testigos que participarán en el juicio, son Natalia su hija, Denise su hermana, su esposa y detenida junto a él, Miguel Angel Rebolledo y Cristian Van Yurick (Detenidos por la Dina en el mismo período). Abogado William Bourdon


Jorge Klein, 28 años, casado, una hija de 14 meses al momento de la detención, médico psiquiatra (de la U. de Chile) asesor de Allende, detenido en La Moneda, el 11 de Sept 1973, militante del PC. testimoniaran su hija Vanessa Klein, y probablemente René Bendik y otros detenidos en La Moneda, como Oscar Soto. Abogado William Bourdon.

Etienne Pesle, ex cura, casado, trabajaba en INDAP en Temuco, fue detenido en Temuco. Testimoniarían sus hijos Roberto y Ana María Pesle, su esposa Aydé Méndez. Abogado William Bourdon
Jean Ives Claudet, casado, dos hijos Roger y Etienne. Antes en el 73 - 74 había sido detenido y expulsado de Chile hacia Francia, donde llega como repatriado en diciembre 1974. Declararía su esposa y probablemente también sus hijos Roger y Etienne Claudet, todos
viviendo en Chile. Abogado Sophie Thonon


miércoles, 6 de octubre de 2010

Ex guerrilleros piden que se cumpla la ley y avisan del auge de "la derecha"

03-10-2010 / 17:40 h

Santa Cruz de Moya, 3 oct (EFE).- Los ex guerrilleros que han participado hoy en el XXII Día del Guerrillero Español han advertido del "crecimiento de la derecha", han animado a acudir a las urnas porque "sólo con los votos" se puede conseguir la Tercera República y han exigido el cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica.

Alrededor de una decena de ex guerrilleros han asistido junto a medio millar de personas al homenaje que les rinden desde hace veintidós años en Santa Cruz de Moya (Cuenca), donde se levanta un monumento en su honor y donde ha comenzado el acto a mediodía con una ofrenda floral.

En él han participado la Agrupación guerrillera de Levante y Aragón (AGLA), AMICAL de Cataluña, La Gavilla Verde, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Moya y Amigos de Aragón.

Seguidamente, se ha guardado un minuto de silencio "por todos los compañeros", antes de que el alcalde de Santa Cruz de Moya, Ángel Antón, haya recordado "a los que la democracia no acaba de devolver lo que se merecen".

En este sentido, ha indicado que cuando aparece alguien que parece que sí lo va a hacer, como el juez Baltasar Garzón (procesado por prevaricación por su investigación de los crímenes de la Guerra Civil española y la posterior dictadura franquista), "se lo cargan", lo que ha levantado los aplausos de los asistentes.

En primero de los ex guerrilleros en intervenir ha sido Pepe Navarro, ex integrante de la Agrupación guerrillera de Levante y Aragón (AGLA), quien se ha declarado "emocionado" por un acto que "no es rutina" en el que ha participado casi como, según se ha denominado, "el último mohicano" del País Valenciano.

Navarro ha aprovechado su alocución para reclamar que "la Ley de Memoria Histórica se convierta en una ley no sólo histórica sino ejecutiva que proclame el honor de los caídos y condene al franquismo".

Ha lamentado que la actual sea una época de apogeo del PP, "que es el heredero de la Dictadura franquista", al tiempo que ha señalado que es una ironía que la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, diga que "el PP es el partido de los trabajadores".

"Si el PP se consolida en el poder sufriremos las mismas consecuencias que en la Dictadura, aunque la derecha de Europa sea más civilizada" ahora, ha agregado.

Asimismo, ha pedido que el cantautor, profesor y político aragonés José Antonio Labordeta (a quien se ha recordado con su canción "Canto a la Libertad") sea considerado "guerrillero de honor".

Por su parte, Lluis Martínez Bielsa, de AMICAL de Cataluña, ha considerado que actos como el de hoy en Cuenca sirven para "cargar las pilas" cada año.

"Que se nos escuche. Tenemos razón. A los guerrilleros se les ha olvidado. Quedamos pocos y los que quedamos tenemos muchos años", ha aseverado.

En su turno, Ángel Ruiz Toledo, alias "Peñaranda", ex guerrillero de AGLA, ha destacado que Santa Cruz de Moya es conocida en Europa al tiempo que ha indicado que "no podemos ni tenemos derecho a olvidar".

Ha recordado que vivimos una crisis económica "colocada por el capitalismo americano", que el Partido Popular ha aprovechado para "pregonar" sus mentiras por toda España.

Asimismo, ha indicado que desde que los populares perdieron las elecciones hace dos legislaturas están "inventado mentiras" y atacan al actual Gobierno socialista, lo que demuestra "la rabia de la extrema derecha por haber perdido".

Actualmente el PP "mangonea" Valencia, Madrid y Baleares, ha indicado "Peñaranda", al tiempo que ha considerado que Unión, Progreso y Democracia (UPD), el partido de Rosa Díez , se está uniendo al PP.

"Para la izquierda sólo hay un adversario que es el PP donde se camufla la extrema derecha que forman Falange Española, Manos Limpias, los jueces y la aristocracia", ha aseverado.

A pesar de todo, ha considerado que si la izquierda está unida "podremos ganar las elecciones".

A Santa Cruz de Moya también han asistido hoy, Francisco Molina (AGLA), Luis Berlinches, de la Guerrilla urbana de Madrid y Mariano Béjar, que fue guerrillero en Francia, de 91 años, quien ha aseverado: "si no se ganan las elecciones en las urnas no vendrá la Tercera República".

Por último, Pepita León, de la Amicale des Anciens Guérilleros Espagnols des Pyrénées Orientales ha recordado que "hay que votar" en las elecciones porque "el voto es el poder del pueblo".

Asimismo, ha reclamado la "anulación de pleno derecho las sentencias políticas del franquismo."

A su juicio, este acto "compensa y pone un signo de honor a todos los guerrilleros caídos en la lucha contra el franquismo y fascismo".

También se ha recordado a los ex guerrilleros fallecidos Francisco Roig y María Rodríguez Juárez "La Goyerías", que murió el pasado 11 de septiembre, así como a otros que por su avanzada edad no han podido acudir hoy a este acto.

Asimismo, ha adelantado que el próximo 6 de noviembre se rendirá un homenaje al presidente de la Segunda República, Manuel Azaña (1880-1940), en Montauban (Francia) donde descansan sus restos mortales.

En el acto de homenaje, en el que ha acompañado el sol y el viento, se han oído gritos de "¡Viva la República!" y "¡Viva los guerrilleros!".

ABC